¿Qué te trae este Mercurio en cada casa?
Acá el video para ver dónde te cae
Casa 1
En esta casa, Mercurio permite encontrar nuevos lugares en donde la propia identidad se despegue de las sombras en las que está atrapada y enredada. Los anima encontrar los recursos que necesitamos para poder sostener una aparición, aún cuando nos de miedo, aun cuando nos conmueva. La propia identidad es un gran misterio, y a veces nos defendemos de ese misterio caminando como una sombra. En esta retrogradación, quizás se vuelva posible mirarnos a los ojos con ese misterio, con ese silencio que habita dentro nuestro.
Casa 2
En esta casa, la retrogradación de Mercurio invita a encontrar más precisión en nuestra acumulación, en nuestras retenciones. Quiero decir: mientras más logremos acumular y retener objetos que sean herramientas para el despliegue de nuestra esencia, más tendremos sustancias expresivas que nos permitan aparecer. Mientras más acumulemos objetos que buscan sostener una identidad hecha a la medida de la mirada del otro, más cargaremos sobre nuestras espaldas un peso que se irá volviendo insostenible. Así, un cuadro puede traer a nuestra vida cotidiana, una belleza que nos sintoniza con nuestra esencia; o puede ser un modo de decir que somos algo que no somos.
Casa 3
La gran invitación de Mercurio retrogradando es la de registrar cuántas de las palabras que somos capaces de decir están en función de expresar lo que somos y cuánto de lo que decimos. En verdad nos esconde. ¿Decimos expresando o escondiendo? ¿Hablamos para escondernos, o como una forma de ponernos en juego? Y justamente, en el juego es en donde algo de lo que somos puede aparecer, siempre y cuando estemos dispuestos a la entrega que esto implica. Ponerse en juego, aparecer en el mundo a través de la palabra y las ideas, nos permite que lo de adentro entre en contacto con lo de afuera. Para eso es muy probable que necesitemos primero dejar de repetir algunas de las palabras que venimos diciendo.
Casa 4
Aquí, la retrogradación de Mercurio nos permite ubicar la distancia entre la necesidad de obtener un reconocimiento, y el reconocimiento que aparece como fruto del contacto con el propio deseo. Cuando yo necesito ser mirada, hago todo lo posible para conquistar esa mirada externa que recae sobre mí, que entra en contacto conmigo. Pero cuando logro ubicar mi deseo, y entrar en relación con mi deseo, voy a producir algo que hacer contacto con el mundo, generando a su vez una mirada y un reconocimiento genuino, no de lo que hago para que otros me miren, sino de lo que efectivamente soy.
Casa 5
En esta casa, la retrogradación de Mercurio nos permite registrar lo que necesitamos acomodar en un plano concreto y sutil para que algo de nuestra propia obra tenga un poco más de lugar en nuestra vida. Revisar la forma en la que estamos pensando nuestra paternidad o maternidad, revisar la forma en la cual nos concebimos creadorxs. En la medida en la que nuestras palabras están sintonizadas con nuestra alma, somos capaces de concebir que nuestra esencia sea plasmada en nuestro trabajo. Si lo que decimos está en sintonía con lo que somos, se vuelve un poco más fácil que lo que hacemos esté en sintonía con nuestra esencia. Revisar nuestras palabras es entonces la tarea en esta retrogradación.
Casa 6
En esta casa, la retrogradación de Mercurio nos invita a reacomodar nuestra rutina. Aunque sea un día, aunque sea un horario, acomodar nuestra agenda para que esté más cerca de lo que somos y queremos. Es suficiente con que abramos un espacio, un pequeño espacio de deseo, de vitalidad, de alegría y celebración para que nuestros cuerpo y nuestra alma nos lo agradezcan. Muchas veces hay un cierto sacrificio, hacemos demasiado por los demás, y muy poco por nosotrxs. Si esto es así, en este tránsito tendremos espacio para revisar esto que hacemos de más, retirando alguno de estos gestos innecesarios para inaugurar espacios en los que nuestro deseo tenga mayor centralidad.
Casa 7
En esta casa, la retrogradación de Mercurio nos permite ubicar las proyecciones que hacemos sobre otras personas para poder ir incorporando, lentamente, atributos y cualidades que son propias. Nos permite registrar qué de lo que somos aparece a través de nuestros vínculos. Pero también, simultáneamente, nos abre espacio para ver que algo de lo que somos entra en contacto con algo que no somos en nuestros vínculos, y que en ese contacto lo que somos termina de tener sentido, termina de ser real y termina de adoptar una forma humana, social, que resulta satisfactoria. Claramente este mes traerá muchas reflexiones, preguntas, y sensibilidades en la esfera de nuestros vínculos amorosos. También abre espacio para repensar nuestras sociedades, con quién y cómo estamos asociadxs.
Casa 8
En esta casa, la retrogradación de Mercurio nos permite revisar los secretos que guardamos. Muchas veces lo que callamos no solamente esconde un contenido concreto, sino que también nos esconde. Esta retrogradación nos invita a una indagación profunda en nuestro inconsciente, en la que está muy favorecido liberarnos de ciertas repeticiones que vienen sucediendo en nuestro linaje, nuestra familia, en relación a las restricciones en el acceso al deseo. En particular, nos permite revisar cuántas de las inhibiciones que pesan sobre nosotrxs pesaron también sobre nuestro padre. ¿Concibo mi deseo de un modo diferente en el que mi padre lo concibió? ¿Reacciono todavía a las imposibilidades y restricciones que pesaron en la historia de esta familia respecto del deseo?
Casa 9
A veces, las verdades que sostenemos son el fruto de un encuentro entre lo que somos y el mundo. Destilamos nuestro conocimiento de ese roce, de ese contacto entre adentro y afuera, del que muchas veces surgen preguntas, y a caballo de esas preguntas llegamos a recorrer el propio camino. Pero muchas veces, las verdades que sostenemos, son un modo de defendernos, de mantenernos a salvo de lo que nos asusta. Esta retrogradación de Mercurio nos invita a encontrar algunas verdades que sean capaces de llevarnos a una cercanía mayor con nuestra propia esencia, encontrar ese conocimiento y esa sabiduría que nos permitan ser quienes somos de una forma más precisa y potente, y sobre todo más presente. ¿Qué viajes nos permitirían descubrir algo más de nuestra propia esencia?
Casa 10
En esta casa, la retrogradación de Mercurio nos trae la posibilidad de preguntarnos y de dudar de algunas de las cosas que mantenemos como ciertas hace mucho, mucho tiempo. Las verdades que sostenemos no siempre son fruto de un concienzudo encuentro entre nuestro pensamiento, nuestras ideas y el mundo. Muchas veces lo que pensábamos, lo que creemos, lo que decimos, tiene que ver con sostener una determinada imagen interna que lejos de desplegar lo que hay dentro de nuestro lo comprime. Si logramos darnos un espacio para explorar lo que somos durante esta retrogradación, es probable que nos encontremos con un enorme alivio. También nos permite poner en juego un caudal mayor de deseo en nuestro trabajo, en nuestro oficio, en nuestra profesión.
Casa 11
En esta casa, la retrogradación de Mercurio nos invita a investigar, estudiar, aprender nuevas palabras, a través de las que seamos capaces de expresar esta esencia singular que habita dentro nuestro. También nos trae una revisión de los vínculos de amistad, y de las grupalidades de las que somos parte, en la que podemos discernir cuánto aparecemos y cuánto nos escondemos. No siempre, no todo el tiempo estamos en el centro de la escena y en esta retrogradación de mercurio, es posible abrazar con más comodidad ciertos lugares periféricos en los que, lejos de desaparecer o de perder importancia, encontramos un lugar que nos permite desplegar lo que somos. La desaparición no tiene que ver con la posición en el campo (más en centro, o lejos de él), sino con la relación que logramos tener con nuestro propio mundo interior, con nuestro propio fuego.
Casa 12
En esta casa, la retrogradación de Mercurio nos trae espacio para registrar cuánto fingimos. Muchas veces nos sentimos a salvo en la medida en la que nos miran, nos consideran, nos reconocen, pero en ocasiones nuestra familia, nuestro entorno primario no es capaz de reconocernos y frente a ello adoptamos posiciones, máscaras que nos son antinaturales. Hacemos de cuenta que somos lo que en verdad no somos para poder ser parte. Esta retrogradación de Mercurio nos permite registrarlo, y nos invita a darnos cuenta de que hagamos lo que hagamos y seamos lo que seamos, somos parte. Hay algo más grande que nosotrxs, que nos permite desplegarnos, crecer, descubrirnos y descubrir el mundo. Registrar esa dimensión más grande que yo puede darme un poco de miedo, pero también trae un enorme alivio. Pertenecemos a esa totalidad mayor que nos incluye, necesariamente.
La identidad en revisión. Mercurio retrógrado en Leo. | Kit 19
Esta semana, Mercurio retrógrada en Leo y nos trae una invitación a revisar quiénes somos. A encontrarnos cara cara con esa pregunta y las extrañas dificultades que surgen a la hora de responderla. Esta semana Mercurio nos ayuda registrar claramente lo que no somos, y desde ahí, desde esa limpieza, logramos habilitar espacio para escuchar lo que sí somos.
La retrogradación de mercurio también implica una baja de velocidad, una desaceleración, que propicia la auto indagación en estas épocas de Sol en cáncer. Tendremos a la mano el farol con el que orientarnos en ese viaje hacia adentro, y también la confianza y la alegría que nos ayuden a distinguir qué gestos hacemos expresando honestamente lo que somos y qué gestos fingimos, intentando convocar una mirada de reconocimiento y de afecto.
Esta es la segunda retrogradación de mercurio en este 2025, por segunda vez en un signo de fuego, insistiendo en una invitación a revisar cuánto de lo que somos es expresión más o menos honesta de nuestra esencia, y cuánto de lo que somos es el resultado de acomodarnos más o menos torpemente a las demandas sociales, culturales, familiares. Aclaro que este acomodamiento es siempre parcialmente necesario, es parte de vivir en sociedad. La fuerza cruda de nuestra esencia requiere una regulación para desplegarse socialmente.
El trabajo que nos propone Mercurio retrogradando en el signo de Leo, es el de poder escuchar más que decir, el de poder percibir más que enunciar, el de poder observar más que pretender expresar aquello cuya naturaleza no hemos todavía comprendido. Este mes que tenemos por delante, nos permite ese contacto, favorece el encuentro de cada quien consigo mismo, y, desde así, el honesto despliegue de las fuerzas vivas que albergamos en nuestro interior.
Nos invita a reconocer los deseos que nos habitan como árboles, hongos y animales en el bosque de nuestro mundo interior. Ver cómo componen un paisaje vital y saludable que da cuenta de lo que somos más profundamente. Este período nos invita a recoger el coraje que hace falta para poder vivir de acuerdo a esos deseos, como si recogieramos los hongos y los frutos en ese bosque interior.
Mercurio nos permite profundizar el discernimiento entre los deseos más genuinos que nos habitan y los caprichos, los anhelos que pululan en nuestro interior, buscando obtener algo, consumir algo, que se supone nos permite una determinada posición social o familiar. La diferencia entre querer lo que se supone que debemos querer, y darle lugar a lo que misteriosamente habita dentro de nuestro se vuelve clara este mes.
No solo de Mercurio vive esta semana, sino que también el Sol hace cuadratura con Quirón, y esto nos lleva a preguntarnos cuánto miedo nos da aparecer y expresarnos, cuánto tememos a nuestra prepotencia, cuando nos asusta desplegarnos en el mundo. Además, la oposición de Marte con el norte nos permite también registrar cuántas de las apariciones que protagonizamos en el mundo están en sintonía con lo que más profundamente somos. Cuando levantamos la mano ¿también levanta la mano nuestro espíritu? Cuando finalmente nos decidimos a emprender el camino ¿es el camino de nuestro espíritu?
Tengamos cuidado con la tristeza estas semanas que vienen. La melancolía es una trampa si nos hace tomar decisiones, pero es una aliada si nos permite aceptar lo que ha pasado.
Tránsitos de la semana
- 18/7 Mercurio ♌ Retrograda en Leo (hasta el 11 de agosto)
- 19/7 Sol ♋ cuadratura Quirón ♈
- 20/7 Marte oposición Nodo Norte