La luna en cáncer construye seguridad emocional apoyándose en lo conocido, en lo familiar, en lo que se repite. Lo que vuelve del pasado trae un aroma de otro tiempo que contiene en sí, por lo familiar y lo conocido, una dulzura única, inigualable, que se vuelve reconfortante. La ternura, la amorosidad, la blandura son parte de los recursos con los que estas lunas afectivizan y construyen en ese afecto seguridad y contención. Tienen mucha memoria, pero es una memoria que suele incluir pasajes fantasiosos y reconstrucciones idealizantes. Recuerdos que mienten un poco, siempre fue así, como dice el indio.
Muchas veces la seguridad vendrá de la mano de aislarse, de recluirse y de dejar afuera lo que nos asusta. Pero también es posible construir una casa-pajarera que llevamos en nuestras espaldas, transportando así la certeza de que el mundo puede ser un lugar repleto de afecto y de amor. Todo lo que tocan se afectiviza, se sensibiliza, y eso trae calma.
El pasado es un campo fértil que nos trae permanentemente imágenes enriquecedoras y contenedoras. Y esto también aplica si nuestro pasado es un pantano, si recorrer nuestra memoria es viajar en un tren fantasma, en donde vemos escenas horrorosas una detrás de la otra. El horror también puede ser un hogar, el dolor puede ser la mesa en la que servimos nuestros alimentos. Todo lo que hemos vivido cobra una dimensión especial, solo por ser parte de nuestra historia y de nuestra memoria. A veces, el aprendizaje es que lo bueno por conocer vale más que lo malo conocido. Pero también es necesario aceptar que las viejas melodías aportan algo que ninguna canción nueva, por hermosa que sea, puede brindarnos.
La sensación de pertenencia, la claridad de que somos parte de algo que nos cobija, nos contiene, nos protege y nos da una identidad. Y aunque a veces tengamos que rumiar la amargura, ser parte de un tejido común, habitar juntxs una casa, nuestra casa, es sin duda maravilloso.
Si no sabés qué tenés en Cáncer...
Si no sabés qué tenés en Cáncer...
Podés buscar en tu carta el símbolo de Cáncer ♋ y ver qué planetas y qué casa están ahí.
Si no sabés cuál es el planeta que está en Cáncer porque no conocés el símbolo, fijate acá abajo que al lado de los nombres de cada planeta está el símbolo.
Los Planetas
El Sol
El Sol
El sol en cáncer se brinda al mundo cuidando, protegiendo y conteniendo lo que hay de frágil y vulnerable en lxs demás. Se entrega a proteger la memoria con dulzura y lo interno con amorosidad. Su brillo aparece y se despliega sobre el mundo interior de las demás personas, sobre su sensibilidad y dulzura. El calor, la alegría y el afecto aparecen en tanto el mundo sensible es parte de la escena. Habitualmente algo de lo que se es incluye el repiqueteo de la memoria, la resonancia de algo que alguien en mi familia ha sido o ha deseado ser. Lo original, la creatividad que permite que la individualidad se despliegue, sin dudas, es también parte de la escena, pero necesita siempre usar alguna ropa con colores y motivos familiares. El sol en cáncer genera intimidades afectivizadas, espacios de contención y amorosidad, en donde es posible crecer. Un nido, un flan, un budín humeante. Las pantuflas y una sopa caliente en la noche, en lo profundo de la noche.
Quienes tienen el sol en este signo son capaces de hacer sentir a lxs demás parte de algo más grande, y así encontrarse con algo muy propio de lo humano, una sensación de pertenencia, de familia, de cobijo y de contención, que son fundamentales para nuestra estabilidad y seguridad.
El espacio de brillo de estos soles puede incluir lo inconsciente, y ser enormemente resonantes en el mundo interior de las demás personas. El talento posible es el de comprender hermosamente a lxs demás y decir lo que la escena pide para hacer que todo el mundo se sienta como en casa.
La Luna
La Luna
La luna en cáncer construye seguridad emocional apoyándose en lo conocido, en lo familiar, en lo que se repite. Lo que vuelve del pasado trae un aroma de otro tiempo que contiene en sí, por lo familiar y lo conocido, una dulzura única, inigualable, que se vuelve reconfortante. La ternura, la amorosidad, la blandura son parte de los recursos con los que estas lunas afectivizan y construyen en ese afecto seguridad y contención. Tienen mucha memoria, pero es una memoria que suele incluir pasajes fantasiosos y reconstrucciones idealizantes. Recuerdos que mienten un poco, siempre fue así, como dice el indio.
Muchas veces la seguridad vendrá de la mano de aislarse, de recluirse y de dejar afuera lo que nos asusta. Pero también es posible construir una casa-pajarera que llevamos en nuestras espaldas, transportando así la certeza de que el mundo puede ser un lugar repleto de afecto y de amor. Todo lo que tocan se afectiviza, se sensibiliza, y eso trae calma.
El pasado es un campo fértil que nos trae permanentemente imágenes enriquecedoras y contenedoras. Y esto también aplica si nuestro pasado es un pantano, si recorrer nuestra memoria es viajar en un tren fantasma, en donde vemos escenas horrorosas una detrás de la otra. El horror también puede ser un hogar, el dolor puede ser la mesa en la que servimos nuestros alimentos. Todo lo que hemos vivido cobra una dimensión especial, solo por ser parte de nuestra historia y de nuestra memoria. A veces, el aprendizaje es que lo bueno por conocer vale más que lo malo conocido. Pero también es necesario aceptar que las viejas melodías aportan algo que ninguna canción nueva, por hermosa que sea, puede brindarnos.
La sensación de pertenencia, la claridad de que somos parte de algo que nos cobija, nos contiene, nos protege y nos da una identidad. Y aunque a veces tengamos que rumiar la amargura, ser parte de un tejido común, habitar juntxs una casa, nuestra casa, es sin duda maravilloso.
Mercurio
Mercurio
Mercurio en cáncer comunica desde el afecto y la memoria, convocando lo que tenemos en común con nuestrxs interlocutorxs. Logramos expresarnos a través de la emocionalidad.
Los discursos de estos mercurios pueden ser muy resonantes para quienes comparten ciertos valores culturales con nosotros. Y puedo entender mucho e insistir alrededor de ciertas palabras, ideas, nociones que fortalecen y refuerzan la pertenencia, el sentido de unidad.
Del mismo modo, los procesos mentales, la intelectualidad, la inteligencia guardarán una profunda fidelidad con lo que nuestra familia logra entender, aprender y estudiar. Lxs hermanxs son personajes importantes para estos mercurios, fuente de cuidado o destino de cuidado, que nos permite sentirnos en casa.
Comunicarse es sentir con el otro, compartir una emocionalidad, una sensibilidad, encontrar un territorio común en donde el afecto logra circular.
Venus
Venus
Venus en cáncer afectiviza lo común, la historia compartida, la memoria de un territorio familiar. El otro aparece en tanto y en cuanto se puede generar una intimidad con ese otro en la que el afecto circule. Hay una marcada tendencia a construir relaciones íntimas, y a entretejerse de un modo perdurable con las demás personas. Pero sin dudas, puede ser difícil abrirse por primera vez. Lo nuevo suele asociarse primero con la amenaza, y será solo cierta costumbre la que abra el espacio para el afecto. Claro, a menos que una persona o situación nueva traiga un recuerdo de otro tiempo, consciente o inconscientemente.
Venus en Cáncer produce riqueza a través del afecto, de lo emocional y de lo sensible. Ya sea que en el trabajo se generen lazos íntimos y afectivos, o que el propio trabajo tenga que ver con la sustancia de lo sensible, de lo íntimo. En cualquier caso, el valor de las cosas está dado por su capacidad de entrar en contacto con lo emocional, con lo sensible, con la historia. Las cosas valen por la posibilidad que tienen de entretejerse con la sensibilidad colectiva.
A alguien con venus en cáncer puede seducirle más una sopa y unas pantuflas que una gran aventura.
Marte
Marte
Marte en Cáncer tiene una gran capacidad de comenzar proyectos que tengan una carga afectiva y emocional muy profunda y de ser muy incisivo y preciso a la hora de contactar con elementos del paisaje emocional, del mundo interior.
Tiene mucha precisión para detectar y nombrar emociones, para poner en palabras lo que siente y lo que otrxs sienten.
Su modo de abrir cosas nuevas es a través de construir espacios que alojan, contienen y sostienen lo que necesita crecer.
El gran peligro es que la agresividad se quede adentro o vaya hacia adentro, en lugar de encontrar el modo de salir hacia afuera, exteriorizando y desplegando en el mundo una vitalidad transformadora.
Júpiter
Júpiter
Júpiter en Cáncer encuentra sentido en la elaboración de una interioridad contenedora y dulce que abrace los procesos de un modo cálido y afectivo.
Los caminos que tienen corazón van hacia adentro, o son el resultado de haber ido hacia adentro. La imagen del ermitaño del tarot puede ser una buena ilustración para esta posición de Júpiter. Voy hacia adentro para encontrar el sentido, la luz y la dignidad que habitan en mi propia individualidad.
La maestría es, sobre todo, emocional y sensible, y los aprendizajes están guiados y orientados por propósitos emocionales.
Saturno
Saturno
Saturno en Cáncer puede construir estructuras amables, amorosas y dulces que contengan lo sensible y lo emocional.
Lo rígido puede ser soporte de lo blando, conteniendo y abrazando la ternura, pero también puede haber una rigidez que enfríe excesivamente, congelando la emocionalidad e inhibiendo la sensibilidad en lugar de encauzarla protectivamente.
El trabajo, el oficio, incluye de un modo u otro el cuidar, el contener y el acompañar que implica el signo de Cáncer. Así, puedo dedicarme a la docencia, a los cuidados o a maternar de un modo que estructure mi realidad.
Como a todos los Saturnos en agua, resulta difícil poner límites y entender cuánto los límites construyen un territorio de cuidado que deja afuera el daño, el dolor y la crueldad, cuán necesario es decir que no para armar espacios vitales, saludables y seguros.
Quirón
Quirón
Quirón en Cáncer da cuenta de una herida incurable en relación con el cuidado y la pertenencia.
Muchas veces sentimos que es nuestra madre la que está herida, la que adolece de algo, y eso genera un malestar que reaparece en nuestra vida. Muchas veces vemos en la madre o en algún otro punto de la familia la herida porque nos cuesta verla en nosotrxs mismxs. El desafío es, entonces, reconocer dónde está lo que nos duele y lo que nos falta para poder alojarlo en nuestro propio mundo interior. Luego, será momento de buscar el modo de aceptar las heridas como parte de nuestra condición, pero primero es imprescindible aceptar que son nuestras heridas, y no las de otros miembros de nuestra familia.
El gran talento de estos Quirones es el de comprender con profundidad y precisión el dolor que genera la soledad, la ausencia y la falta de pertenencia, la sensación de exclusión, de ajenidad. Desde esa comprensión profunda, es posible ser capaces de brindar los cuidados que las personas necesitan para sentirse seguras y a salvo.
Urano
Urano
Urano en Cáncer ofrece una gran capacidad de transformación de los espacios de intimidad, generando nuevos modos posibles de familia, de hogar, de cuidado y de contención.
Neptuno
Neptuno
Si estás leyendo esto es porque tenés Neptuno en la casa 4. En esta casa, Neptuno se vuelve parte de nuestra seguridad emocional, trayéndonos recursos como la fantasía y el misticismo para sentirnos realmente a salvo.
Muchas veces, lxs abuelxs y lxs ancestrxs forman parte de la red de cuidado que nos contuvo en un primer momento de nuestra vida, y las dinámicas de víctima y victimario suelen reaparecer en nuestra experiencia.
Plutón
Plutón
Si estás leyendo esto, probablemente es porque tengas a Plutón en la casa 4.
En esta casa, Plutón se vuelve parte de los recursos con los que construimos nuestra seguridad emocional, trayendo un nivel de apego, la presencia del agua densa y espesa de lo escorpiano y una profundidad a nuestro registro sensible.
Ser parte se vuelve, con Plutón en esta casa, un elemento central de nuestras defensas emocionales.
Nodo Norte
Nodo Norte
Con el Nodo Norte en Cáncer, el destino de nuestra alma tiene que ver con aprender a cuidar, a proteger, a contener y a generar espacios de intimidad en donde el mundo emocional aflore.
Abandonar lo frío y lo seco para llegar a lo cálido y a lo húmedo, dejar atrás la frialdad del mundo exterior para poder entrar a un hogar en donde podamos sentirnos a salvo, rodeadxs de los afectos que enriquecen nuestra experiencia.
Luna Negra
Luna Negra
Con la Luna Negra en Cáncer, la intimidad nos genera una profunda repulsión, aunque al mismo tiempo insistirá incesantemente como un tema en nuestras vidas que no nos permite construir una casa sin que dentro de ella haya mucho afecto, mucha amorosidad y la presencia de lo conocido y lo familiar.
Por un lado, entonces, rechazamos lo íntimo y, por el otro, no dejamos de buscarlo y buscarlo.
Hay elementos en nuestra historia familiar, oscuros, densos, tapados y ocultos, que no nos dejan respirar.
Aprender a cuidar y a cuidarnos, y desplegar nuestra pasión a través de esos cuidados, es uno de los grandes regalos de esta Luna Negra, del mismo modo que lo es la enorme pasión con la que podemos encontrarnos con lo que está adentro, con lo íntimo, con lo sensible y con lo emocional, a pesar de que, sin dudas, en un primer momento tengamos un profundo rechazo hacia esas dimensiones.
Las Casas
Ascendente
Ascendente
El ascendente en Cáncer trae el desafío de vincularse con la sensibilidad. El mundo emocional aparece como un gran enigma, imposible de resolver. Nuestra seguridad está ligada a entender, pero la vida nos trae una y otra vez escenas que nos reclaman sentir.
La sensibilidad es un atributo que nos cuesta mucho aceptar, tomar e incorporar, pero al hacerlo nos enriquecemos profundamente. Una y otra vez reaparecerán escenas que nos demandan cuidar y ser cuidadxs, contener y ser contenidxs, responder desde el afecto y no desde lo intelectual, abrazar en lugar de explicar, contener en lugar de comprender.
El gran personaje para estos ascendentes es la madre y será la persona a través de la que logremos explicar muchos de los hallazgos y desaciertos de nuestra historia. También encontramos en la maternidad una pregunta muy profunda que nos conmueve hasta los cimientos mismos de nuestra individualidad.
Casa 2
Casa 2
Cáncer en la casa 2 indica que la forma de construir valor, de acumular y de generar riqueza incluye inevitablemente el contacto con el mundo interior, con lo sensible, con lo intuitivo y, de un modo u otro, con el cuidado y el afecto. Genera riqueza, genera valor, participando de alguna forma u otra en la construcción de espacios de cuidado, de cobijo y de sostén.
El disfrute requiere intimidad, recogimiento y afectividad. La riqueza estará siempre pensada en diálogo con la historia.
Casa 3
Casa 3
En la casa 3, la comunicación se vuelve sensible, emotiva y muchas veces trae elementos de la historia y la memoria.
Lxs hermanxs componen fuertemente el paisaje familiar, así como el barrio y el territorio alrededor del cual construimos nuestra casa.
La mente y las ideas se ligan con nuestro mundo emocional y con el registro de lo sensible, y pensamos sintiendo, así como sentimos pensando. A veces, la mente puede ser un obstáculo, pero el aumento de nuestra capacidad de entrar en el mundo emocional y en el mundo sensible puede enriquecer profundamente tanto nuestra mente y nuestro vocabulario como nuestro mundo emocional.
Casa 4
Casa 4
Con la casa 4 en Cáncer, nuestra seguridad emocional se compone alrededor de la memoria y de la historia. La casa es un hogar que nos contiene y nos cobija, sobre todo por la trama afectiva que se monta alrededor de las estructuras materiales.
La memoria está poblada de recuerdos fascinados de un pasado que, por oscuro o luminoso, tiene mucha pregnancia y mucha centralidad en nuestra vida presente.
Aunque la vida nos desafía constantemente al movimiento y a la acción, algo nuestro tiende permanentemente a quedarse adentro, a guardarse. El aprendizaje pasa por construir una sensación interna de solidez, de firmeza y una capacidad de reconocer las propias necesidades que nos permitan salir, abrirnos al mundo y encontrarnos con él.
Casa 5
Casa 5
Con la casa 5 en Cáncer, nuestra creatividad se atraviesa de un flujo de afectividad, de cuidado y de amorosidad hacia lxs demás.
Lxs hijxs son personajes muy importantes y nuestra obra será cuidada, custodiada amorosamente, vigilada celosamente. Con amorosidad y paciencia nos contendremos en el proceso de producir.
La vocación incluye una pasión por el cuidado, la necesidad de contemplar al otrx, de observarlo y acompañarlo en su emocionalidad y sensibilidad.
Casa 6
Casa 6
Con la casa 6 en Cáncer, nuestras rutinas incluyen un paseo por la intimidad y la interioridad. Nos preocupa lo que está adentro, lo que crece adentro, y necesitamos encontrarnos con nosotrxs mismxs con momentos de calidad para poder sentirnos a salvo, segurxs y contenidxs.
La seguridad se construye alrededor de una rutina saludable de vida, y las rutinas diarias incluyen momentos de afectivización y cariño que pueden vivirse desde lo material, lo concreto y lo tangible, desde un guiso hasta la necesidad de que cotidianamente nuestros afectos, amistades y amores tengan un espacio importante en nuestra vida.
Casa 7
Casa 7
La casa 7 en Cáncer abre en la dimensión vincular un espacio para el encuentro con la intimidad y con el propio mundo interior desplegándose hacia un otrx con el cual entramos en relación.
Los vínculos amorosos incluyen enormes cargas de intimidad y profundidad, mucha apertura y entrega, y por esto mismo pueden ser espacios de mucha vulnerabilidad que nos asusten y que vivamos con torpeza.
Dejar entrar a alguien del lado de adentro del cascarón es un acto peligroso y maravilloso al mismo tiempo. Parte de lo complejo en el tejido de vínculos amorosos será el pasado, la historia y la memoria, que con mucha persistencia insistirán en reaparecer. Muchas veces, en un amor, buscamos algo de lo que no pudimos encontrar en el vínculo con nuestra madre, y esto es especialmente cierto cuando la casa 7 está en Cáncer.
Casa 8
Casa 8
Con la casa 8 en Cáncer, nuestro linaje se vuelve parte del paisaje emocional de un modo preciso y persistente, trayéndonos memorias de nuestro clan y de nuestro linaje como parte constitutiva de nuestra trama íntima, y primaria.
Hay una cierta tendencia a la densidad y al dramatismo en nuestro mundo emocional, y parte de lo que sentimos hogar tendrá que ver con nuestra familia ampliada. Muchas veces las herencias familiares son parte de lo que nos da seguridad y nos cuesta desprendernos y alejarnos de aquello que, de algún modo u otro, viene haciendo parte de lo que nuestro clan vive.
También tendremos una enorme cercanía con las regiones más profundas del inconsciente, y lo esotérico.
Casa 9
Casa 9
La casa 9 en Cáncer hace que nuestras ideas y convicciones, nuestra fe y nuestras creencias estén teñidas de memorias, tanto de la propia vida individual como de nuestra familia.
De alguna forma u otra, el pensamiento siempre tiene una carga afectiva. En particular, cuando tomamos posición y nos paramos dentro de alguna corriente ideológica, política o religiosa, una parte de ese posicionamiento tiene que ver con una dimensión irracional e inconsciente.
Pensar lo que pensamos nos hace parte. La fe que sostenemos también nos permite pertenecer. Nuestra ideología nos da una tribu.
Nuestras creencias y nuestra fe también nos proporcionan seguridad y son algo de lo que nos hace sentir a salvo de un mundo misterioso y extraño que en muchos momentos nos puede desconcertar. En cambio, con nuestras ideas lo ordenamos y lo volvemos más cercano, más amable, más transparente.
Casa 10
Casa 10
La casa 10 en Cáncer implica que nuestro oficio, la forma en la que obtenemos recursos y nuestro punto de conexión con el mundo social están marcados por altas dosis de intimidad, afectividad, emocionalidad y memoria.
Es posible construir liderazgo desde la inclusión. Podemos escucharle a esta casa decir "Somos una familia y tenemos que ir hacia allá", incluyendo así a lxs demás en las propias metas y teniendo por metas el armado de una trama afectiva común con otras personas.
Por supuesto, las disciplinas y profesiones ligadas al cuidado serán grandes lugares para este medio cielo, pero también podemos encontrarnos con formas muy amorosas, íntimas y profundas de desplegarnos en cualquier oficio.
Por ejemplo, un arquitecto que tiene una capacidad sensible de imaginar cómo vivirán las personas que habiten esa casa o un contador que entienda los componentes emocionales de cualquier trama económica.
Casa 11
Casa 11
La casa 11 en Cáncer nos permite desplegar una profunda afectividad con nuestrxs amigxs y en las grupalidades de las que somos parte. Sentirnos como en casa en contacto con un afuera social y colectivo trae la hermosa virtud de encontrar un abrazo en la sociedad de la que soy parte.
La intelectualidad estará marcada por una memoria familiar y lo que investigaron, aprendieron y supieron mis antepasados será una parte importante de lo que hace a mi modo de entender el mundo. Mis paradigmas contienen, a su vez, elementos en donde el cuidado y la amorosidad con la que miro el mundo serán centrales.
Casa 12
Casa 12
La casa 12 en Cáncer trae una profunda sensación de seguridad ligada a la memoria familiar.
Mi madre es un personaje muy amado del que, de algún modo u otro, consciente o inconscientemente, no me quiero alejar. Ya sea que busco permanecer cerca de sus tragedias o de sus dulzuras, me resisto a la distancia, a la diferencia.
Mi casa es el lugar en donde duermo. El descanso se vuelve fundamental y señala la diferencia entre un lugar que podemos considerar nuestra casa y un lugar en donde nos sentimos extranjerxs.
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Kit astrológico para habitar la tierra
Los acontecimientos celestes pueden ser el ruido que enturbia nuestra vida o la melodía que nos permite improvisar. En este podcast semanal voy a intentar describir el cielo para invitarte a mirar de otro modo lo que te pasa.
Si todo sale bien, además del análisis de tránsitos semanales haré algún que otro contenido más imperecedero para acompañarte en los días de la vida.
"Improvisar es unirse al mundo, confundirse con él."
— Deleuze y Guattari.