Luna Nueva

Géminis • 14/6 • Multiplicarse

Luna nueva en Géminis

Luna nueva en Géminis • Multiplicarse

Tu aliento vas a proteger
en este día, y cada día

El indio.

En esta luna nueva algo se abre, sacudiéndose la pesadez del encierro, y baila entre las palabras caídas, entre los escombros de un discurso que hemos logrado demoler. Y en la danza se entrelaza la vida con la vida en los espacios vacíos que hemos logrado construir, alojando la nada entre nuestras manos.

El destino abre una nueva capa dentro nuestro, un espacio nuevo en el que podemos alojar otros discursos, hasta ahora inéditos. Discursos que se enlazan con las palabras de la historia, que resuenan en la fertilidad del pasado que nos sostiene y desalojan la densidad que arrastramos. Nuestras raíces nos expanden, nos permiten estirar más los brazos para abrirnos al sol presente. La firmeza con la que nos aprendimos a cuidar, nos abre y nos permite entregarnos a la cándida intensidad del presente.

Esta luna está en el punto más cercano a la tierra, y lleva los efectos de su inicio a una dimensión material y concreta. Lo que decimos de nosotrxs nos hace, nos marca y nos determina. El camino que andamos se construye en este día, y cada día. Pero la tierra que pisamos es colectiva, y esa tierra también nos hace, nos marca, nos determina.

Nombrar el dolor es abrir un espacio para comenzar a dejarlo atrás. Darle palabras a lo que nos entumece, a lo que enturbia nuestros ojos. Pero al hacerlo debemos tener la precaución de no tejer una cárcel de palabras que nos encierre en el desasosiego. Mirar el dolor, pero cuidar el estado de ánimo.

Esta luna nueva nos invita a la blandura, a saltar entre las cosas, a conectar lo distante y a permanecer el tiempo necesario para acumular la fuerza que nos permita saltar.
No se trata de huir
(es necesario evitar la huida)
ni de dispersarse
(es necesario evitar la dispersión)
sino de enlazar, entrelazar, ligar con la propia atención áreas distantes. Le escribo al chico del taller leo un poema abro la manguera para regar el arroz se cocina lentamente entre los acordes de un viejo riff que redescubro y mi amiga me cuenta que un millón de fieles concurren a una misa ricotera.

Allí, entre una baldosa y la siguiente, anida el misterio.
Lo abrazamos saltando.

Hay palabras que nos sostienen, como las raíces de los árboles y el aire que lo une todo, arman un follaje que mantiene la vida a salvo. Y también hay palabras que nos habitan, como animales salvajes que se esconden entre las luces y las sombras de nuestro interior. Danzan en lo incierto y nos hacen cosquillas. Cuando uno de estos animales entra, se queda a vivir para siempre. Solo necesitamos quedarnos en calma escuchando para oír su gorjeo, sus trinos, sus rugidos.

En nuestro paisaje interno, también hay palabras que ensombrecen, palabras pegajosas y densas que nos alejan del cálido latido de lo vivo, que achican nuestro espacio y nos condenan a un espacio encerrado, restringido, cruel.

Visualización

Un zorro explora el mundo humano. Husmea entre los juguetes de un niño, muerde un camioncito. La noche estrellada atestigua la escena, un animal saltando en una cama saltarina.

Esta luna en cada casa

Casa 1

En la casa 1, esta luna nueva nos invita a jugar, a bailar entre las posibilidades, eligiendo en base a una holgura, a una liviandad, a que las cosas sencillamente caigan de un lado o del otro. Hablar no siempre es exponer lo que uno sabe, puede ser también indagar en lo que desconoce, abrirse paso en la espesura del misterio y desplegar la propia sensibilidad en un recorrido, en cualquier recorrido. A veces hablar es un modo de navegar la imprecisión. Nuestros vínculos nos abren preguntas inesperadas y a veces, sencillamente darle lugar a lo que el otro tiene para decirnos, puede volverse enriquecedor.

Casa 2

En la casa 2, esta luna nueva, nos invita a valorar, atesorar y acariciar la palabra. Nuestra capacidad de nombrar el mundo nos abre un contacto con él, profundiza en lo que se vuelve posible para nosotrxs y nos permite indagar más allá de lo conocido.

Una palabra puede ser una resplandor que ilumina en medio de la noche de la experiencia, y nos abre a recorrer las penumbras de lo desconocido.

Es cierto, a veces la palabra también nos encierra. Construimos con sonidos barrotes que nos enjaulan y nos aprisionan. Pero encontrarnos un modo nuevo de nombrar la vida es también encontrarnos una forma nueva de entrar en contacto con ella.

La palabra, como un faro, puede ser también la conciencia de una costa de la que necesitamos permanecer alejados.

Casa 3

En la casa 3, esta luna nueva nos invita a reírnos, a descubrir en la alegría un remedio contra el mal, a intentar componer con la felicidad como una forma de destilar los remedios que necesitamos.

A veces, todo lo que necesitamos para poder atravesar una situación difícil y dolorosa es sencillamente seguir adelante, encontrarnos con la posibilidad de que haya un adelante.

Entregarse a la alegría, a la dicha, es abrirse a lo simple, a lo que hasta de a momentos es superficial, pero que sin embargo puede resolver, de este modo liviano y alegre, dilemas que nos obturan hace años.

Es un buen momento para entablar vínculos renovados con hermanos, compartiendo desde lugares nuevos.

Casa 4

En la casa 4, esta luna nos invita a jerarquizar lo que nos pasa, a distinguir la importancia de las distintas problemáticas que nos habitan, a poder ir resolviendo una a una, distinguiendo cuáles son más sencillas, más intrascendentes y cuáles son más clave, más centrales y más fundamentales.

Así, con el panorama más ordenado, se vuelve posible ir resolviendo uno a uno nuestros asuntos pendientes y generando, en cada paso, en cada movimiento, alivio.

Esto muchas veces lo logramos sencillamente gracias a poder separar, distinguir y diferenciar un problema del otro.

Casa 5

En la casa 5, esta luna nueva, nos invita a conectarnos con el juego como un foco de creatividad, de enriquecimiento de nuestra obra.

La blandura de ser niñxs jugando con la materia tangible y con la materia del pensamiento abre espacio para que podamos decir, compartir y comunicar algo de lo que habita dentro nuestro.

Entregarnos al juego, disfrutar de él, es un modo de entrelazarnos con el misterio que nos permite darle cuerpo y sustancia.

Es un buen momento para establecer nuevas formas de comunicación con nuestros hijos que pueden estar atravesadas y facilitadas a través del juego. Modos de encontrarnos y modos de jugar son una y la misma cosa.

Casa 6

En la casa 6, esta luna nueva nos permite depurar y limpiar nuestros pensamientos, construyendo a través de ellos una vida cotidiana más plena y potente, más enriquecedora y liviana.

La escritura puede ayudarnos a darle espacio a lo que necesitamos decir. A veces, la temporalidad de la tinta abre y amplifica nuestra capacidad de expresar lo que hay en nuestro interior.

Las distintas velocidades que podemos encontrar en el ejercicio de la escritura son también una forma de contener nuestro interior y, a través de esa contención, poder expresarlo y compartirlo.

Cualquier enfermedad ligada a las vías aéreas superiores tiene un claro componente del contexto climático para el hemisferio sur, pero no deja de tener un componente emocional y sensible que hace que me enferme. ¿Qué razones sensibles están detrás de que mis defensas hayan dejado pasar esa enfermedad?

Casa 7

En la casa 7, esta luna nueva nos permite encontrar otras formas de entrar en diálogo con lxs demás y de poner en juego conversaciones que nos permitan encontrarnos siendo algo que hasta ahora había permanecido escondido, oculto, guardado debajo y detrás de lo visible.

De alguna forma, vincularnos es siempre mostrar una máscara que exhibe y esconde al mismo tiempo algo de lo que somos. El diálogo entre máscaras siempre nos permite descubrir algo y encubrir otra cosa.

En esta luna nueva, descubrimos cosas nuevas y encubrimos cosas que hasta ahora no habían aparecido siquiera de ese modo.

Casa 8

En la casa 8, esta luna nueva nos invita a revisar las palabras que nos habitan como ecos de un pasado familiar que se reinscribe en nosotrxs en el modo que tiene de decirnos, de nombrarnos y de denominar nuestras pasiones y deseos, nuestras pulsiones y atracciones.

Es interesante preguntarnos por las formas de desplegarse la hermandad a lo largo de la historia de nuestro linaje. ¿Qué ha sucedido con lxs hermanxs a lo largo del tiempo? ¿Hay algo de eso que opere sobre mí produciendo efectos inhibidores o angustiantes?

Esta luna nueva representa una hermosa ocasión para nombrar lo que solemos esconder, para decir lo que solemos callar, pero también para permanecer con los ojos abiertos frente al silencio, respirando en su presencia, con la calma de quien sabe lo importante que es decir y lo importante que es permanecer en contacto con lo que no tiene palabras.

Casa 9

En la casa 9, esta luna nueva nos permite encontrar otros modos de nombrar las verdades que nos habitan y así hacerlas más conscientes.

La conciencia ayuda a ablandar. Cuando entiendo que mi fe me une a ciertas personas y me aleja de ciertas otras, cuando comprendo que mi verdad me asocia a un grupo y me disocia de otros, puedo permearme a escuchar de otro modo la verdad ajena.

Quizás permanecer en la propia y seguir creyendo lo que creemos, sabiendo lo que sabemos y siendo quienes somos, pero con una puerta abierta al otrx en su modo singular de existir y de entender el mundo. Porque entender el mundo es un modo de existir en el mundo. Entendemos y habitamos como dos cosas indisociables.

¿De qué modo entendemos el mundo y lo habitamos? ¿Hay algo ahí que necesitemos revisar? ¿Qué ponemos en juego y a dónde nos distraemos? ¿Cuándo nos descubrimos y cuando nos alejamos de nuestra propia verdad?

Casa 10

En la casa 10, esta luna nueva nos invita a habitar la palabra en su extensión, en su amplitud y en su profundidad, a permitirnos decir todo lo que necesitamos decir, explayarnos con calma y abundancia en enunciados que quizás a veces pueden ser hasta redundantes, pero que aun en su repetición extensa e incesante abren lugar a ser comprendidos y a ser comprensivos.

Explayarnos en el decir también nos permite escuchar con más profundidad al otrx, pues lo que decimos convoca también la palabra ajena, al hablar quedamos más cerca de la escucha. Pero no de una escucha ciega e indefensa, sino de una escucha propositiva y profunda. Cuando nombramos algo de lo que hay dentro nuestro, algo de lo que sabemos y de lo que creemos, convocamos inevitablemente al otrx en su auténtico decir. La palabra nos entrelaza con el mundo y el mundo está poblado por otrxs con quienes entramos en relación al decir. Y al mismo tiempo, en nuestra voz habita una historia, una larga memoria, un sinfín de otrxs que fueron regalándonos el lenguaje que nos habita.

Casa 11

En la casa 11, esta luna nueva nos permite entender la amistad de un modo más rico, estar presentes en las vinculaciones que tejemos, armar afectos que nos entramen en un universo simbólico que aloje nuestra sensibilidad.

Nos invita a entrelazarnos profunda y ampliamente con el mundo que habitamos a través de recibir con humildad los nombres que este mundo nos da. Dejarnos nombrar por el mundo, dejarnos hacer por el mundo y permitirnos ser aquello que nuestro mundo convoca de nuestra propia interioridad.

Las alianzas que podemos tejer con otrxs, con pares que nos comprenden en función de esa alianza, pueden ser muy gratificantes.

Casa 12

En la casa 12, esta luna nueva nos invita a ponerle palabras a anhelos, a deseos, a sueños que habitan en nuestro interior sin forma.

A veces, simplemente recuperar viejas ideas, nociones o pensamientos que quedan sepultados en la cotidianidad y en la rutina de la vida. Y a veces, finalmente ser capaces de nombrar algo que hace tiempo nos merodea, ronda nuestra atención sin llegar a cristalizar.

La palabra como una lluvia que hace de esa neblina pegajosa una fuente de agua que vuelve fértil la tierra de nuestra creatividad.

A veces reírse, sentir alegría, habitar la felicidad, pueden ser suficientes para que el tiempo de la melancolía llegue a su fin. A veces hay que cambiar el gesto de la cara por un gesto nuevo para poder cambiar el origen de ese gesto.

La luna nueva tocando tus planetas natales

Sol natal

Una luna nueva junto al Sol permite el descubrimiento del mundo emocional, de cómo es vivir una emocionalidad que permita y potencie la expresión de nuestra esencia. Abre un ciclo que nos permite vernos más íntima y profundamente, habilitándonos el espacio para construir nuevas bases emocionales que nos abran al mundo, que no nos dejen encerrados. Si está exáctamente en el mismo grado, se liga a la revolución solar, y marcará un año muy profundo y transformador de nuestros mundos emocionales.

Luna natal

Cuando la luna nueva cae sobre la luna natal nos llevará a hacer conscientes mecanismos emocionales que necesitamos elaborar para construir seguridad emocional. Habilita un período de revisión profunda de nuestra historia y un contacto más estrecho y presente con nuestro mundo emocional que nos permite ser más eficientes en la forma de darnos seguridad, y dejar de repetir tan ciegamente cosas que nos hacen daño.

Mercurio

En contacto con Mercurio, la luna nueva nos anima a pensar de otro modo nuestro mundo emocional, abriéndonos a detenernos y sentir un poco más. Aportan nuevos ímpetus y nuevos impulsos a nuestra curiosidad y a nuestras ganas de aprender o comunicar lo que sabemos. Nuestra comunicación en este período está favorecida y podemos encontrar modos nuevos de decir lo que somos.

Venus

En contacto con Venus, nos anima a desplegar nuevos modos de desear, de incorporar sustancia y de crear. Registrar qué seguridad necesitamos para poder sentir placer, pero también qué sustancias concretas participan en nuestra seguridad. Nuestros vínculos se verán transformados, abriendo nuevas posibilidades de reconocimiento, nuevos contactos posibles con otres.

Marte

En contacto con Marte, la luna nos lleva a inventar nuevas formas de aparecer y mostrarnos en el mundo. Nos invita a darle lugar a nuevos fragmentos de nuestra identidad para que se expresen en el mundo. Nos lleva a hacer procesos emocionales que liberen una fuerza capaz de abrirnos un espacio en lo exterior, sacándonos del encierro de lo conocido.

Júpiter natal

Cuando la luna nueva toca a Júpiter nos renueva cierto optimismo y cierta alegría, nos vuelve accesibles cierta confianza y claridad, y acerca la posibilidad de concretar las metas y los proyectos que más nos encienden.

Saturno

En contacto con Saturno, la luna nueva nos invita a revisar los límites que necesitamos construir para darnos una seguridad real y sólida. Dejar de exigirnos tanto y sostenernos más puede ser un alivio que traiga este contacto. Abre un ciclo de revisión en lo profesional y trae también una invitación a la flexibilidad que a veces implica ablandarse y a veces tonificarse.

Quirón

En el contacto con Quirón, la luna nueva nos invita a hacer consciente algo de aquella herida incurable que nos marca como seres humanxs, acercándonos un pasito más a la posibilidad de aceptar lo irremediable de lo acontecido y lo potente de la vida que nos quedó entre las manos a pesar y a través de todo lo vivido.

Urano

En contacto con Urano, la luna nueva nos trae la necesidad de abrir, de ponerle una puerta a nuestra casa y salir, entrar en contacto con lo que nos excede, improvisar y dialogar con el afuera más fluidamente. Acerca un contacto con el mundo que a veces puede quedarnos un poco lejos. Nos anima a mirar desde más lejos, con otras perspectivas, lo que somos, nuestra identidad.

Neptuno

Tocando a Neptuno, la luna nueva nos invita a renovar las ilusiones y los anhelos que marcan nuestra vida. Aceptar que son inútiles los esfuerzos que hacemos para recuperar lo perdido, pero también aceptar que siempre hemos estado unidxs al todo. Nuestra separación es una forma específica de estar unides al todo.

Plutón

Una luna nueva en contacto con Plutón nos permite observar mecanismos emocionales profundos a través de los que garantizamos nuestra supervivencia y luchamos contra la muerte. También invita a registrar los esfuerzos que hacemos para ser parte y la represión con la que contenemos nuestra fuerza vital. Trae la posibilidad de desplegar el deseo en direcciones nuevas, darle cauces creativos a nuestra líbido y gozar de nuestra potencia.

Lilith

Cuando la luna nueva toca a Lilith nos desafía acercarnos a una fuerza incómoda y transformadora que habita en la región más profunda de nuestro ser. Acerca, también, a la conciencia mecanismos emocionales muy compulsivos y miedos profundos que necesitan irse despejando.

Nodo Norte

Cuando la luna nueva toca el Nodo Norte natal nos invita a acercar a la conciencia una fuerza profunda que habita en nosotres y que podría ser pensada como la voz de nuestro espíritu. El desafío que nos trae el nodo norte es el de animarnos a incorporar la sustancia del signo en el que se encuentra. Una luna nueva en contacto con ese punto nos acerca esa energía misteriosa y potente que tiene tanto que ver con nosotres aunque todavía no sepamos cómo.

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Kit astrológico para habitar la tierra

Los acontecimientos celestes pueden ser el ruido que enturbia nuestra vida o la melodía que nos permite improvisar. En este podcast semanal voy a intentar describir el cielo para invitarte a mirar de otro modo lo que te pasa.

Si todo sale bien, además del análisis de tránsitos semanales haré algún que otro contenido más imperecedero para acompañarte en los días de la vida.

"Improvisar es unirse al mundo, confundirse con él."

— Deleuze y Guattari.