Luna Nueva

Aries • 17/4 • Salir

Luna nueva en Aries

Luna nueva en Aries • Salir

Esta luna nueva en Aries nos invita a encontrar la fuerza que nos habita entre los enojos y los rencores, entre las tristezas y las heridas mal curadas. Ahí, entre los restos de la herida, habita una fuerza conmovedora, descomunal. Poder darle lugar dentro nuestro es prodigioso. La naturaleza de nuestros pulsos es misteriosa y desconocida. Lo que nos habita y nos toma, no tiene un origen claro y preciso. No sabemos por qué amamos lo que amamos, pero darle lugar a eso es darle lugar a lo que somos.

El enojo es un lazo, una fuerza que nos mantiene unidxs a aquello que ha terminado pero no podemos dejar ir. Es verdad que el enojo también es parte de las fases del duelo, pero si ese enojo se queda en nosotrxs, si guardamos en nuestro corazón el malestar y el rencor, entonces tampoco será posible hacer el proceso y trascender lo perdido. Esta luna nueva nos recuerda que abandonar el enojo implica aceptar que nadie merece ser heridx, pero que, de algún modo u otro, a todxs nos tocó la desgracia, produciéndonos una herida con la que necesitamos aprender a convivir.

A veces, lo único que nos permite contactar con la aceptación requerida para poder dejar atrás el enojo es una profunda humildad: reconocernos pequeñxs frente a algo más grande que, con torpezas y aciertos, ha hecho lo mejor posible para que estemos acá. Me refiero a nuestra madre, a nuestro padre, a nuestra familia, pero también al universo, a nuestra sociedad. Hay algo más grande que, con errores y desaciertos, nos ha permitido llegar a ser quienes somos.

La gran pregunta que tenemos entre manos es ¿cómo se construye un cauce que nos permita dejar salir hacia afuera la potencia que nos habita? Ese cauce debe ser lo suficientemente firme y consistente como para poder contener el pulso, pero también para poder dejarlo salir, para abrir la puerta. Frente al miedo, retenemos. Esa retención se padece. Frente al desborde, corremos el riesgo de quemarnos, de destruir lo que resulta valioso.

Esta luna nueva en Aries nos permite encontrar la tonicidad suficiente, la firmeza plástica y maleable de los músculos para que ese cauce se produzca de una forma virtuosa. Llegar a ser importante en la propia vida, que las propias necesidades, pasiones y deseos sean centrales dentro de nuestra vida, es tan fundamental como poder abrirnos a las necesidades de lxs demás, a encontrarnos con otrxs que hagan de nuestro paisaje interior un mundo más fecundo y más amplio.

La ferocidad que nos habita defiende un derecho fundamental de nuestra condición humana: el derecho a vivir, el derecho a la existencia individual. A este individuo que somos le corresponde un espacio en el mundo, y va a luchar por él. Pero lo particular de la individualidad humana siempre es coral: habita una multitud en cada voz, un millón de manos en cada mano, en cada gesto. ¿Quiénes cantan en mi canto? ¿Quiénes levantan conmigo este puño que exige un espacio para la individualidad que soy?

En el centro de nuestra identidad hay un misterio que late y nos mueve. En esta Luna Nueva en Aries ese pulso misterioso llega a nuestra conciencia, nos anima y nos mueve, nos permite volver acción el pulso y salir de lo que nos encierra y nos aprisiona. Despegarnos, desconfundirnos. Pelear para que nuestra individualidad pueda ganar un lugar; aunque la mayoría de las veces esa lucha sea contra unx mismx, y deba dejar atrás lo que me retiene a lugares conocidos y familiares.

Visualización

Un viento sopla hacia el incendio. Las lenguas de fuego danzan a toda velocidad. Se agitan con el clamor del aire. Ya nada será igual.

Esta luna en cada casa

Casa 1

En la casa 1, esta luna nueva nos permite alojar en la conciencia todas las transformaciones que venimos viviendo en relación a la propia identidad. Nuestra identidad es, y ha sido siempre, plástica. Nos empeñamos en sostener algo con firmeza y determinación, a pesar de que ese ejercicio nos hace doler las manos.

Ablandarnos, entregarnos a la posibilidad de que lo que fuimos quede atrás y lo que somos vaya ganando terreno, ocupando el territorio, nos vuelve un poco más feliz, alegre y liviana la existencia.

Nos resistimos a tener un cuerpo que, sin embargo, luchó ferozmente para estar acá. Se abrió paso entre las dificultades, adversidades y rispideces de la vida para poder conquistar un espacio de presencia.

Seamos fieles a nuestro pulso de vida, dejémosle lugar para aparecer, porque es gracias a él que estamos acá, que hemos llegado tan lejos.

Casa 2

En la casa 2, esta luna nueva nos permite mirar de otro modo el cuerpo. Nuestros músculos son una forma de sostener la vitalidad de la que, de alguna forma u otra, depende nuestra vida.

Poder valorar nuestra musculatura, poder valorar nuestra propia fuerza, es un ejercicio que a veces es complejo y a veces no tanto, pero que siempre nos permite valorar la propia vitalidad, la propia individualidad.

Reconocer el valor que tiene la individualidad que somos, no por lo que nosotrxs creemos, no por lo que nosotrxs pensamos, sino por su propio derecho. La vida vive a través de nuestra vida. ¿Qué busca en nuestro impulso, en nuestra fuerza, en nuestro deseo?

Casa 3

En la casa 3, esta luna nueva nos invita a encontrar otras formas de poner en palabras, de nombrar, de explicar, de explicitar lo que nos interesa, lo que necesitamos, lo que disfrutamos, lo que somos.

Romper esquematismos que nos dejan rígidamente del lado de la acción o rígidamente en un lugar pasivo. La luna nueva abre caminos posibles a través de los cuales podemos fortalecer nuestra propia verdad nombrándola, dejando que irrumpa en el espacio, pero también calmándonos, dejando de defender nuestras ideas como si no tuvieran su propia fortaleza.

Hay cosas que no necesitan ser defendidas, simplemente son así y, tarde o temprano, el propio peso de su verdad terminará inclinando la balanza. Podemos relajarnos y apoyarnos en lo cierto, en la contundencia que tiene lo cierto.

Casa 4

En la casa 4, esta luna nueva nos invita a reconocer cuáles son las rutinas físicas que nos hacen bien, a asumir el caudal de energía que nos habita y a buscar destinos saludables.

Sin dudas, la memoria está entrelazada en el enojo y probablemente en el daño. La posibilidad de abrir la historia es también la posibilidad de dejar de sostener identidades que ya no se corresponden con lo que somos. Y esto va en los dos sentidos.

Trabajar con la memoria nos permite trabajar con la identidad, abrir nuevas posibilidades a nuestra identidad, refresca y expande nuestras memorias. Posicionarnos en lugares nuevos en el presente nos permite concebir de otro modo también el pasado.

Casa 5

En la casa cinco, esta luna nueva nos permite empezar otra obra, darle lugar a algo nuevo, alojar una imagen, una intuición que nos abra la construcción de otra materia posible para desplegar nuestra individualidad.

Cambiar el modo en el que miramos a nuestrxs hijxs, cambiar la forma en la que lxs entendemos, muchas veces se basa en mirarnos de otro modo, en ver lo que somos de formas nuevas, en entendernos a nosotrxs mismxs de formas más saludables, más felices, más alegres.

Mirar a nuestrxs hijxs con otros ojos es también mirar a nuestrx niñx con otros ojos y abrir el espacio a que salga, a crear, a componer, a producir en este presente. Esa inocencia es valiosa, creativa y nos permite poner en juego lo que está inhibido hoy.

Casa 6

En la casa 6, esta luna nueva nos advierte la necesidad de construir y sostener una autonomía en nuestra vida, que tenga que ver con poder identificarnos y ponernos en juego en nuestro trabajo, en nuestra labor, en nuestras tareas, en la vida cotidiana.

La autonomía es, literalmente, la capacidad de construir un propio nombre. Ese nombre propio, enredado con el mundo, produce encuentros y esos encuentros abren un espacio al disfrute y al enriquecimiento.

Prestarle atención a síntomas físicos, en particular en la cabeza y en los ojos, puede permitirnos destrabar cosas profundas de nuestra individualidad. La tensión es en parte el resultado de la restricción; es también la inhibición la que tensa. Por lo tanto, relajarnos implica confiar en los pulsos sutiles que nos habitan, confiar en que lo que somos no producirá daño.

Casa 7

En la casa siete, esta luna nueva nos invita a ver, a mirar realmente quiénes son las personas que tenemos alrededor, a escucharlas honestamente y sin poner tanto en ellas.

Dejar de creer que conocemos a quienes conocemos y, por un segundo, escucharles. Realmente ver lo que nos están mostrando, realmente oír lo que nos están diciendo.

En esta casa, una de las palabras clave es proyección. Y con esta luna podemos observar cuánto de nuestra historia y de la memoria de nuestro linaje proyectamos en nuestras parejas, en nuestros amores. Cuánto de lo que somos aparece así, puesto sobre unx otrx, enganchado en alguien que representará para nosotrxs una verdad interna, una voz interna.

Casa 8

En la casa ocho, esta luna nueva agita los fantasmas de la memoria, desatando el rencor que puja por salir.

Cuando el enojo de nuestra memoria y de nuestra historia pasa por el corazón, puede producir verdades necesarias y vitales que hace tiempo esperan por salir para cambiar nuestra vida, para alterarla profundamente y sabiamente.

Pero cuando el enojo guardado en la memoria ha fermentado durante años y no logra pasar por el corazón, sino que sale directamente como un vómito, inevitablemente nuestras palabras se vuelven pesadas, dañinas y afectan a lxs demás y a nosotrxs mismxs.

Casa 9

En la casa nueve, esta luna nueva nos invita a poder encontrar nuestra propia verdad, no como algo que nos permita evangelizar algún mundo y saber la verdad objetiva y común a todxs, sino simplemente nuestra propia y pequeña verdad, la suave sustancia de lo honesto que nos permite sostener un propio modo de estar en el mundo, un propio modo de habitar la individualidad y la tierra.

Encontrar las fuerzas que necesitamos para desplegar nuestra verdad, para volverla común, se vuelve posible en esta luna. Por supuesto, no sin el riesgo del dogmatismo y la rigidez.

Casa 10

En la casa 10, esta luna nueva nos invita a construir una autonomía más profunda y amplia, una propia visión de las cosas concretas que nos abra espacio para aparecer a través de nuestro oficio, desplegando nuestros talentos de una forma consistente y sólida que construya en el mundo social algo que esté a la altura de nuestro mundo interno.

El vínculo con nuestra madre puede verse también afectado en esta luna, volviendo a nuestra memoria gestos que son valiosos y nos permitieron llegar a donde estamos, y también limpiándonos de memorias de agresión y de violencia que pueden ser parte de lo que nos marca.

Muchas veces nuestro oficio, nuestro trabajo, es un lugar al que nos resistimos, contra el que nos peleamos. La posibilidad de entender cuánto gesta lo que somos esa tarea que realizamos cotidianamente, de comprender cuánto dice de nosotrxs esa labor diaria, nos ayuda eventualmente a ir transformando nuestro oficio, a ir abriéndonos a otras tareas y a otras realidades materiales.

Tendemos a pelearnos con el trabajo que hacemos, sobre todo con la sensación que a veces implica de condena. Pero comprender profundamente que lo que hacemos, de alguna forma, tiene que ver con lo que somos, nos muestra la urgencia de la tarea de encontrarnos otros oficios posibles o la posibilidad de abrazar el oficio que tenemos de una forma más amorosa y honesta.

Casa 11

En la casa 11, esta luna nueva nos permite imaginar otros futuros posibles, concebirnos en lugares nuevos, abrir nuevas capas posibles a nuestra individualidad a nivel intelectual y mental.

Y también nos obliga, de algún modo, por acumulación y por tensión, a registrar los límites del pensamiento y de las ideas, cuánto la razón se puede volver un lugar de enredo y malestar, cuánto las ideas pueden ser una trampa incómoda y perturbadora.

El pensamiento es valioso en cuanto produce realidades nuevas, pero se puede volver pesado y denso en cuanto busca comprender cada pedazo de la realidad. Hay fragmentos del mundo que permanecerán siempre inentendidos, inentendibles.

Honrarlos y permitirnos permanecer cerca de ellos aun sin comprenderlos es la actitud más liviana para las ideas y el pensamiento. Y en esa liviandad, el pensamiento gana en ligereza y puede concebir el mundo de formas más profundas.

Casa 12

En la casa doce, esta luna nueva pone sobre la mesa las memorias de agresión y de violencia que son parte de nuestra historia, de nuestro linaje.

Podemos soñar con cosas que ha vivido nuestra familia, contactar con eso, porque de alguna forma lo que estaremos procesando es la posibilidad de concebir de otro modo nuestra fuerza, nuestra agresividad y nuestra potencia.

En esas otras formas de concebir anida la felicidad y la alegría que somos capaces de vivir en cuanto el propio pulso vital aparece menos restringido por el peso de la memoria y de la historia.

Para que algo se vuelva posible, para que algo suceda, es necesario primero imaginarlo, concebirlo. Las cosas pasan por nuestro interior antes de salir al exterior.

En esta luna nueva, una semilla profunda se instala en nuestro corazón. Es nuestra tarea alojarla, darle espacio para que germine, permanecer a su lado, simplemente, entregando el calor necesario, dándole tiempo y dándole espacio.

La luna nueva tocando tus planetas natales

Sol natal

Una luna nueva junto al Sol permite el descubrimiento del mundo emocional, de cómo es vivir una emocionalidad que permita y potencie la expresión de nuestra esencia. Abre un ciclo que nos permite vernos más íntima y profundamente, habilitándonos el espacio para construir nuevas bases emocionales que nos abran al mundo, que no nos dejen encerrados. Si está exáctamente en el mismo grado, se liga a la revolución solar, y marcará un año muy profundo y transformador de nuestros mundos emocionales.

Luna natal

Cuando la luna nueva cae sobre la luna natal nos llevará a hacer conscientes mecanismos emocionales que necesitamos elaborar para construir seguridad emocional. Habilita un período de revisión profunda de nuestra historia y un contacto más estrecho y presente con nuestro mundo emocional que nos permite ser más eficientes en la forma de darnos seguridad, y dejar de repetir tan ciegamente cosas que nos hacen daño.

Mercurio

En contacto con Mercurio, la luna nueva nos anima a pensar de otro modo nuestro mundo emocional, abriéndonos a detenernos y sentir un poco más. Aportan nuevos ímpetus y nuevos impulsos a nuestra curiosidad y a nuestras ganas de aprender o comunicar lo que sabemos. Nuestra comunicación en este período está favorecida y podemos encontrar modos nuevos de decir lo que somos.

Venus

En contacto con Venus, nos anima a desplegar nuevos modos de desear, de incorporar sustancia y de crear. Registrar qué seguridad necesitamos para poder sentir placer, pero también qué sustancias concretas participan en nuestra seguridad. Nuestros vínculos se verán transformados, abriendo nuevas posibilidades de reconocimiento, nuevos contactos posibles con otres.

Marte

En contacto con Marte, la luna nos lleva a inventar nuevas formas de aparecer y mostrarnos en el mundo. Nos invita a darle lugar a nuevos fragmentos de nuestra identidad para que se expresen en el mundo. Nos lleva a hacer procesos emocionales que liberen una fuerza capaz de abrirnos un espacio en lo exterior, sacándonos del encierro de lo conocido.

Júpiter natal

Cuando la luna nueva toca a Júpiter nos renueva cierto optimismo y cierta alegría, nos vuelve accesibles cierta confianza y claridad, y acerca la posibilidad de concretar las metas y los proyectos que más nos encienden.

Saturno

En contacto con Saturno, la luna nueva nos invita a revisar los límites que necesitamos construir para darnos una seguridad real y sólida. Dejar de exigirnos tanto y sostenernos más puede ser un alivio que traiga este contacto. Abre un ciclo de revisión en lo profesional y trae también una invitación a la flexibilidad que a veces implica ablandarse y a veces tonificarse.

Quirón

En el contacto con Quirón, la luna nueva nos invita a hacer consciente algo de aquella herida incurable que nos marca como seres humanxs, acercándonos un pasito más a la posibilidad de aceptar lo irremediable de lo acontecido y lo potente de la vida que nos quedó entre las manos a pesar y a través de todo lo vivido.

Urano

En contacto con Urano, la luna nueva nos trae la necesidad de abrir, de ponerle una puerta a nuestra casa y salir, entrar en contacto con lo que nos excede, improvisar y dialogar con el afuera más fluidamente. Acerca un contacto con el mundo que a veces puede quedarnos un poco lejos. Nos anima a mirar desde más lejos, con otras perspectivas, lo que somos, nuestra identidad.

Neptuno

Tocando a Neptuno, la luna nueva nos invita a renovar las ilusiones y los anhelos que marcan nuestra vida. Aceptar que son inútiles los esfuerzos que hacemos para recuperar lo perdido, pero también aceptar que siempre hemos estado unidxs al todo. Nuestra separación es una forma específica de estar unides al todo.

Plutón

Una luna nueva en contacto con Plutón nos permite observar mecanismos emocionales profundos a través de los que garantizamos nuestra supervivencia y luchamos contra la muerte. También invita a registrar los esfuerzos que hacemos para ser parte y la represión con la que contenemos nuestra fuerza vital. Trae la posibilidad de desplegar el deseo en direcciones nuevas, darle cauces creativos a nuestra líbido y gozar de nuestra potencia.

Lilith

Cuando la luna nueva toca a Lilith nos desafía acercarnos a una fuerza incómoda y transformadora que habita en la región más profunda de nuestro ser. Acerca, también, a la conciencia mecanismos emocionales muy compulsivos y miedos profundos que necesitan irse despejando.

Nodo Norte

Cuando la luna nueva toca el Nodo Norte natal nos invita a acercar a la conciencia una fuerza profunda que habita en nosotres y que podría ser pensada como la voz de nuestro espíritu. El desafío que nos trae el nodo norte es el de animarnos a incorporar la sustancia del signo en el que se encuentra. Una luna nueva en contacto con ese punto nos acerca esa energía misteriosa y potente que tiene tanto que ver con nosotres aunque todavía no sepamos cómo.

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Kit astrológico para habitar la tierra

Los acontecimientos celestes pueden ser el ruido que enturbia nuestra vida o la melodía que nos permite improvisar. En este podcast semanal voy a intentar describir el cielo para invitarte a mirar de otro modo lo que te pasa.

Si todo sale bien, además del análisis de tránsitos semanales haré algún que otro contenido más imperecedero para acompañarte en los días de la vida.

"Improvisar es unirse al mundo, confundirse con él."

— Deleuze y Guattari.