Luna Llena

Virgo • 3/3 • Desenredarse

Luna llena y eclipse en Virgo

Desenredarse

Esta Luna nos invita a depurar memorias profundas, dejando ir lo que retenemos por costumbre o por amor. Lo que ha sido deja su residuo pegajoso que nos enreda la mirada, y en este eclipse se abre espacio para despegarse, abrir el cuerpo y la conciencia a nuevas aventuras.

Este eclipse será visible en Argentina en la puesta de Luna, al igual que en el resto de América. En Asia se verá al horario de la salida de la Luna. Es un eclipse especialmente extenso: el penumbral dura cinco horas y media y el eclipse total dura una hora, lo que extiende sus efectos profundos de cierre a lo largo de un mes. El corazón del eclipse cae en el centro del Pacífico. La Luna se pondrá completamente roja durante casi una hora, lo que es un espectáculo digno de ver.

Esta Luna llena trae el final de un orden, el cierre de un período en el que la realidad material concreta y cotidiana tuvo un modo particular de suceder, y abre espacio para una nueva etapa en la que deja de ser posible repetir las mismas mecánicas anteriores y otros gestos se vuelven necesarios para seguir sosteniendo nuestra existencia en este mundo.

Lo sagrado es inaccesible, y nos vinculamos con ello a través de puentes, siempre a través de puentes. Si es verdad que a veces Dios canta en la voz de una cantante, también es cierto que es la práctica la que abre la garganta para dejarlo pasar. Desarrollar habilidades materiales y concretas permite que dejemos espacio a que algo más grande pueda expresarse a través nuestro. Aprender a entregarse puede ser complejo, pero es maravillosamente dulce y reconfortante.

La familia es un espacio en revisión en este eclipse, que abre la puerta a revisar el orden y los lugares que ocupamos para garantizar nuestra pertenencia. Dejar de hacer y entregarse a lo que en realidad se es, a lo que en verdad nos corresponde ser, traería un orden mayor a la escena, y en ese orden descansan la virtud y la alegría. Pero abandonar el desorden a veces es muy doloroso, porque es el nido de las esperanzas y los anhelos. Aceptar lo que pasó y dejar de intentar cambiarlo nos permite que cambie lo que sí se puede cambiar: nuestra relación con nuestra historia y, desde ahí, con nuestro futuro.

Es tan necio pretender que lo material no tiene un lugar importante en nuestras vidas como no aceptar la existencia de planos sutiles en los que no logramos nunca penetrar completamente. El exceso de racionalidad es tan negativo y destructivo como el exceso de fe. Poder aceptar que no somos capaces de comprender el mundo ni manejarlo a nuestra voluntad es necesario y nos permite encontrar la felicidad real que hay en este mundo. En este eclipse, nuestras ilusiones se desinflan y la vida nos lleva a ver la otra parte, la parte que negamos.

Los cuidados que necesitamos incluyen lo concreto y lo tangible, pero también el afecto y el cariño de quien nos cuida. Y la satisfacción que logramos encontrar en el cuidar a veces es lo que permite que el afecto llegue a nuestras vidas. Del mismo modo, cuidarnos es un modo de darnos amor que disfrutamos tanto al hacerlo como al recibir ese cuidado. Fortalece el vínculo con nosotrxs mismxs y nos permite habitar mejor el mundo.

Visualización

Una espiga de trigo observa la llegada de la tormenta. A lo lejos, las nubes se han agrupado y avanzan, negras, hacia aquí. El viento crece y la espiga baila. Casi del todo madura, se prepara para volver a la tierra, pero antes esta lluvia humedecerá sus raíces y la alegría recorrerá su cuerpo una vez más.

El eclipse en cada casa

Casa 1

En esta casa, el eclipse nos invita a desplegar nuestra relación con la tierra, a profundizar la entrega a lo concreto, al esfuerzo que nos permite construir nuestra vida y nuestro cuerpo. La humildad es también ubicar la potencia que nos habita y darle espacio, salir de lugares disminuidos para abrazar la pequeñez que realmente somos, en donde la potencia puede encontrar un punto de contacto con la vida, con el mundo. Entregarnos a la realidad de nuestra existencia nos permite transformarla, y a la vez encontrar placer y alegría en el proceso.

Casa 2

En esta casa, el eclipse nos invita a contactar con la pureza de nuestro cuerpo, con la necesidad de tener espacios limpios para encontrarnos con el placer y el disfrute. Lleva a revisar la relación con la materia, con lo concreto y, sobre todo, con el trabajo, abriéndonos a concebir otras posibilidades, a imaginar otras formas de generar recursos, de ganarnos la vida. Salir de lugares cerrados en los que todo se sostiene en el sacrificio y la abnegación; abriéndonos a encontrar la pasión y el deseo en relación a la producción de recursos.

Casa 3

En esta casa, el eclipse nos invita a encontrar formas de decir lo que habita en nuestro pecho, incluso cuando todavía ni siquiera podamos ser conscientes de eso que nos está pasando o que estamos sintiendo. Ordenar nuestras palabras, tener más claridad respecto de lo que decimos y callamos nos permite otra liviandad, encontrándonos con sentidos nuevos que pueden abrirnos a explorar de otra forma la vida. Las cosas son también la forma en que las narramos, y esta Luna nos lleva a tomar conciencia y a ordenar esas narrativas que hacemos de la realidad, despejando nuevos caminos que se abren para nosotrxs.

Casa 4

En esta casa, el eclipse nos propone distinguir los servicios que brindamos desde un lugar de abnegación y sacrificio, de aquello que damos desde la presencia. Si es cierto que construimos seguridad dando lo que sabemos dar y siendo buenxs, también es cierto que ofrecemos un servicio mucho más preciso y potente en cuanto somos capaces de identificar quiénes somos y abrirnos a dar desde esa conciencia. A veces entender es necesario y aliviante, pero en otras ocasiones se vuelve imposible. Poder convivir amablemente con lo que es imposible de explicar y de decir nos abre la posibilidad de estar más cómodxs en la vida.

Casa 5

En esta casa, el eclipse nos invita a encontrarnos con lo que somos, retirando las máscaras que construimos para garantizar la pertenencia. Nos invita a abrir un espacio de pregunta, de indagación, que pueda descubrir de qué se trata ser quienes somos en diálogo con nuestro mundo material y concreto. También esta Luna llena pregunta si hay espacio en nuestra vida cotidiana para la esencia que nos habita.

Casa 6

En esta casa, el eclipse nos permite escuchar nuestro cuerpo, distinguir los síntomas y comprenderlos en su significado profundo, para el que probablemente ningún manual sirva, pero para el cual la entrega y la paciencia para escuchar eso que dice nuestro cuerpo sí nos ayuden a alojar lo que pide espacio, a recibir lo que está siendo dicho. Del mismo modo, ubicar en nuestra rutina de vida momentos saludables construye una vida saludable; ubicar en nuestra rutina de vida momentos padecientes construye una vida padeciente. Hasta donde sea posible, sembrar alegría en nuestro cotidiano.

Casa 7

En esta casa, el eclipse nos permite abrir espacio al otrx en su realidad, cuidar de las personas que amamos y abrazar la vulnerabilidad y la fragilidad de lxs demás sin tanta ilusión. Nos permite purgar imaginaciones fantasiosas con las que recubrimos a las personas que amamos, alejándonos del contacto real con ellxs. Y nos permite ir hacia modos saludables de la belleza y la armonía, dejando atrás sobreesfuerzos con los que intentamos ser quienes no somos.

Casa 8

En esta casa, el eclipse nos lleva a una revisión profunda del lugar que ocupamos en nuestra familia, abriendo una nueva etapa en la relación con nuestro linaje y con nuestra ancestralidad, en la que podamos salir de un lugar de abnegación, sacrificio y entrega para ir hacia un lugar de encuentro con las potencias que nos fueron legadas. Dejar de intentar hacer esfuerzos para ser parte nos permite sentirnos realmente parte, con lo bueno y con lo malo que esto trae. También puede ser un período en el que necesitemos hacer una limpieza, una depuración, desde la cual permitirnos una entrega mayor al placer.

Casa 9

En esta casa, el eclipse nos abre a registrar las concepciones, las ideas, las nociones con las que construimos la realidad y, desde esa revisión, poder distinguir cuándo la realidad que construimos es apenas un eco viejo y gastado de la memoria y cuándo efectivamente está en sintonía con lo que nos está pasando hoy. A veces la verdad es una trampa en la que quedamos atrapadxs durante mucho tiempo. Poder librarnos de ella es abrazar pequeñas verdades relativas desde las que vamos tejiendo una relación con la vida, con el otrx, con el mundo.

Casa 10

En esta casa, el eclipse nos trae una redefinición profunda de lo que significa para nosotrxs el trabajo, la profesión y el oficio, habilitándonos al mismo tiempo a apoyarnos con más anchura en un lugar del que podamos sentirnos parte. La posibilidad de construir bases emocionales más amplias y más limpias nos abre, al mismo tiempo, espacios más luminosos y ricos en el campo profesional. Confiar en nuestras emociones y abrirles la puerta, despeja y allana el camino para construir un camino profesional saludable, potente y real para nosotrxs.

Casa 11

En esta casa, nos trae la invitación a registrar qué vínculos nos están resultando nutritivos, potenciándonos y permitiéndonos desplegar lo que somos, y en qué amistades nos encontramos sosteniendo y repitiendo viejos esquemas gastados. También es una gran invitación a refrescar la mente y las ideas, a pensar las cosas desde lugares nuevos y más ricos.

Casa 12

En esta casa, el eclipse nos abre a desarmar, a dejar definitivamente atrás lo que hemos sido tratando de satisfacer a nuestra familia, lo que hemos intentado darle a nuestrxs ancestrxs. Abrirnos a encontrar el orden que realmente nos corresponde en este momento puede traernos un profundo alivio y una capacidad mucho mayor de entrar en contacto con la realidad, con la vida, con lxs demás. Y, desde ahí, ser finalmente miembrxs honrosxs de nuestro linaje que le aportan a este aquello que necesita de nosotrxs.

La luna llena tocando tus planetas natales

Luna natal

Cuando la luna llena cae sobre la Luna natal abre un proceso intenso y profundo, en el que nos invita a dejar atrás algunos de los mecanismos emocionales que nos acompañaron hasta ahora en la vida. Nos es dado registrar cosas que ya no necesitamos seguir sosteniendo, aclararnos la diferencia entre lo que hemos vivido y lo que estamos viviendo, permitirnos delinear nuevas políticas del cuidado que nos abran el espacio que necesitamos para ser quienes estamos siendo hoy.

Sol natal

Cuando la luna llena cae sobre el Sol natal habilita procesar la forma en la que estamos pudiendo expresar la propia esencia. Muchas veces reaccionamos a lo que en realidad somos, temiéndonos, escondiendo lo que realmente nos conmueve, emociona o apasiona en la vida. Este contacto nos permite cerrar alguna de esas reacciones a la propia esencia, habilitándonos la posibilidad de desplegar nuevas formas de ser y estar presentes en la vida.

Marte

Cuando la luna llena toca planetas personales se vuelve más intensa y marca sus efectos sobre nuestra vida de un modo más nítido. Con Marte, llevaremos conciencia a nuestros enojos y nos daremos espacios para emprender, para iniciar alguna aventura. Nos invita a indagar en la propia fuerza, observando las retenciones y los autocastigos a esa potencia preciosa de nuestro ser animal.

Mercurio

En contacto con Mercurio, la luna llena nos trae la posibilidad de dejar de evadir ciertas preguntas. Darle espacio a nuestra curiosidad y dejar de engañarnos. Dejar de defendernos con la palabra, y usarla como una forma de abrirnos espacio en el mundo, de integrarnos a él.

Venus

Tocando Venus invita a revisar de qué forma construimos aquello que nos seduce, que nos atrae; la forma en la que seducimos y atraemos. Alguna de nuestras estrategias se vuelve consciente, registramos qué hay detrás de que nos guste (o no logremos que nos guste) determinadas cosas o personas.

Nodo Norte

La luna llena sobre el Nodo Norte nos traerá algún acercamiento a las profundidades de nuestro ser, mostrando con la luz misteriosa de la luna alguna postal de lo que somos en el nivel más profundo de nuestra existencia. Es interesante escuchar con atención nuestros sueños. Es un tránsito que acerca mucho la posibilidad de comprender los aprendizajes que traemos a esta vida y los que tenemos pendientes. Acerca a la conciencia voces profundas de nuestro mundo interior, necesidades de nuestra alma que se pondrán de manifiesto, llegando a la conciencia. Son tránsitos que pueden estar acompañados de crisis y sacudidas fuertes, movimientos en lo profundo de nuestro mar interior que se agita sin que entendamos bien por qué. Nos acercamos a entender algo de lo que necesitamos terminar de conquistar para encontrar ese camino propio en este mundo extraño.

Lilith

La luna llena tocando a Lilith nos acerca algunos contenidos velados de nuestro inconsciente profundo. Un acercamiento visceral, corporal. La posibilidad de registrar la fuerza de nuestro cuerpo deseando acercarse a algo o rechazando algo con mucha potencia. Abre la posibilidad de hacer conscientes compulsiones y repeticiones. Nos acerca un poco al misterioso mundo del cuerpo, de la potencia del cuerpo. Quizás algún secreto que guardamos de nosotres mismes pueda ser revelado en este período, si estamos maduros para acercarnos a lo escondido.

Júpiter natal

La luna llena sobre nuestro Júpiter natal nos permite revisar algunos sentidos que venimos sosteniendo a pesar de que hayan ido perdiendo realidad. Perder, un momento, el rumbo, para encontrar nuevos caminos. Nos habilita también llegar a consumar un saber, una convicción, una fe. La cúspide de un camino revela el horizonte.

Saturno

La luna llena en contacto con Saturno nos abre la posibilidad de registrar los desajustes en los límites que nos estamos dando. Ya sea una falta o un exceso de límites, la luna invita a dejar de sostener ciertas represiones que nos inhiben para darle espacio a una fuerza deseante que nos habita, a través de lograr encauzar lo que somos en lugar de reprimirlo.

Quirón

Los contactos de la luna llena con Quirón nos acercan un poco a lo consciente algún contenido de nuestras heridas más profundas. Poder nombrar algo de lo que nos ha dolido en nuestra historia nos permite ir tramitando, y en esta luna eso se vuelve posible. También abre la posibilidad de dejar de repetir algo de lo que hacemos esperando resolver aquello que no tiene solución.