Luna Llena

Capricornio • 29/6 • Construirse

Luna llena en Capricornio

Luna llena en Capricornio. 29/6. Construirse

Los dueños de la leyenda, ellos son
los que joden tu placer

Carlos Solari

Esta luna llena nos invita a encontrarnos con la realidad, a deponer las fantasías que recubren y encubren lo que en verdad somos, sentimos y necesitamos. Nos permite dejar atrás el eco de las memorias que enturbian nuestros ojos, haciéndonos ver una y otra vez los mismos fantasmas.

Encontrar la fuerza que hay dentro nuestro para poder sostener nuestro propio cuerpo, nuestra propia individualidad, nos permite gestar una profunda autonomía desde donde somos capaces de identificar lo que necesitamos, y brindárnoslo. Esta luna llena nos permite dejar atrás fantasías de víctima o de impotencia que son parte del pasado, ya no del presente. Esta luna también nos permite ubicar cuándo el otrx se nos vuelve necesario, cuándo nos es saludable pedir ayuda, tener la humildad de aceptar que nadie puede solo, que nadie está nunca solo. Esa humildad abre espacios de encuentro y de afecto, deponiendo la rigidez que nos mantiene lejos de lxs demás artificialmente.

Esta lunación nos habla de la importancia de la blandura y de la firmeza. Sostener con claridad y nitidez lo que no queremos nos permite construir un muro de protección, una contención eficiente que deje afuera lo que nos daña y lo que nos vuelve ajenxs a nuestra propia vida. Saber protegernos es también saber preservar la integridad de nuestra identidad. Desde esa firmeza, desde esa consistencia, somos capaces de alojar nuestra propia blandura.

Los muros sirven para proteger lo blando, y necesitan tener la suficiente cantidad de puertas, de ventanas, de pasadizos secretos para que el aire del exterior nutra los campos en donde la vida florece. Cuando los muros son demasiado altos, demasiado rígidos, dentro se extiende el desierto.

Mientras más sostenemos nuestra individualidad, menos obedecemos mandatos externos. Mientras más firmemente nos entregamos al servicio de nuestra propia verdad, menos energía tenemos disponible para obedecer lo que se supone que tenemos que hacer. Alimentar nuestra propia voz nos permite encontrarnos con las alianzas que realmente se corresponden con nosotrxs y así dejar de hacer esfuerzos para no estar solxs, para ser queridxs por quienes no son capaces de amar lo que somos.

Obedecer mandatos es condenarse a la insatisfacción. Aceptar lo imposible, y renunciar a lograrlo, nos permite construir lo posible lenta y suavemente. Y desde allí, de a poco, puede amanecer una sensación satisfactoria que alumbre nuestras mañanas. Despertar con una sonrisa es, de alguna forma, el resultado prodigioso del encuentro entre el azar y el deseo, para producir escenas en donde la alegría invade nuestro cuerpo, irradia hacia el mundo y construye un espacio que le gana terreno al río de la crueldad, la ausencia y el dolor que crece en nuestra época.

La tristeza es el refugio de quienes no necesitan que el mundo se transforme. La alegría no nace de encontrarnos con el mundo que quisiéramos, sino aceptar nuestra capacidad de transformar el mundo en el que vivimos.
La queja construye, ladrillo a ladrillo, el hogar de la desdicha.

Visualización.

Un cangrejo ermitaño encuentra su nuevo hogar. Lo observa. Está a punto de salir y de entrar en ese nuevo caparazón, más amplio, que le permitirá seguir creciendo. Se desprende de lo viejo, lo deja atrás. Por un momento, su cuerpo quedará al descubierto, a merced de los peligros de los que su coraza lo protege. Observa con cautela a su alrededor. El mar en calma le permite ver el reflejo de su propio coraje.

La luna llena en cada casa

Casa 1

En la casa 1, esta luna nos invita a encontrar el abrigo de la sustancia, a dejarnos afectar por la realidad de un modo más inocente, más humilde, a permitir que las cosas hagan de nosotrxs algo más cercano a lo que en verdad somos.

La vida nos marca, nos moldea, y dejar que esto suceda puede ser un profundo alivio.

Abandonar los ideales y contactarnos con la realidad de lo que vivimos, de lo que necesitamos y de lo que queremos puede permitirnos transformar nuestra vida.

Casa 2

En la casa 2, esta luna llena nos invita a encontrar el equilibrio adecuado entre el esfuerzo y el disfrute, entre lo que ponemos, lo que hacemos, lo que damos y el espacio que dedicamos al placer.

La salud se apoya en el descanso, se sostiene en la distensión.

El bienestar y la satisfacción pueden brindarle sentido a nuestro esfuerzo.

Nuestro trabajo nos sostiene, genera riquezas y trae bienestar en la medida en la que somos capaces de ponerle un límite al exceso de exigencia.

Casa 3

En la casa 3, esta luna llena nos invita a cuidar el modo en el que nos hablamos, a ablandar la severidad con la que nos acicateamos para forzarnos a hacer lo que se supone debemos hacer.

La exigencia muchas veces tiene su raíz en un modo de entender la realidad que se vuelve cruel.

Encontrar nuevos modos de nombrar lo que habita dentro nuestro y lo que queremos del mundo nos puede permitir contemplar con otra dulzura y amorosidad nuestros aciertos y desaciertos.

Casa 4

En la casa 4, esta luna llena nos permite dejarnos sostener por el abrazo y el abrigo de lxs demás.

Dejar de demandar y poder tomar lo que hay disponible para nosotrxs, el afecto que puede llegarnos desde un otrx que nos abraza, nos contiene y nos abriga.

También nos permite identificar la firmeza de nuestros huesos y cómo somos capaces de sostenernos por nuestra propia fuerza.

Desde allí, desde la propia firmeza, podemos mirar al horizonte con más precisión.

Casa 5

En la casa 5, esta luna llena nos invita a poder encontrar la firmeza que necesitamos para sostener nuestros deseos y nuestra obra, y al mismo tiempo la blandura que hace falta para poder permitirnos componer.

Dos regalos en nuestro modo de entender tanto la relación con las propias obras y la maternidad o paternidad, como el vínculo con nuestrxs hijxs: El primero, ser conscientes de lo que permiten los límites y la firmeza. El segundo, registrar que la rigidez produce solo merma, pérdida e inhibición.

La firmeza necesita ser blanda y consistente al mismo tiempo para sostener nuestras creaciones vitales y potentes.

Casa 6

En la casa 6, esta luna llena nos permite registrar la relación con nuestro trabajo, cuánto se inscribe en nuestra rutina diaria una serie de gestos ineficientes que parasitan nuestro tiempo.

Limpiar y ordenar esa rutina laboral nos permite hacer más en menos tiempo y así liberar espacios del día para el disfrute y el placer o para cualquier otra necesidad.

Uno de los parásitos que más tiempo puede liberar es el de la sobreexigencia. Aquellas voces internas que demandan que todo sea perfecto, que no haya falencias, errores ni dificultades y que juzgan cada desperfecto con una severidad implacable.

Limitar esas voces permite alivianar la jornada de trabajo y encontrar satisfactorias, lo suficientemente buenas, algunas tareas, para poder pasar a las siguientes con más fluidez. La sobreexigencia nos traba y nos impide avanzar. Y esto a veces tiene un costo demasiado alto en horas de trabajo.

Casa 7

En la casa 7, esta luna llena nos permite ser más clarxs, más nítidxs con los límites que ponemos en nuestros vínculos.

La firmeza con la que somos capaces de pararnos en lo que queremos y en lo que necesitamos nos permite construir un espacio vincular saludable.

De a momentos, podemos ceder y acomodarnos a lo que nuestra pareja necesita. Pero, teniendo en claro dónde estamos, sabremos también ponerle un límite a nuestra propia entrega. ¿Hasta dónde puedo correrme hoy de lo que necesito? ¿Y hasta dónde quiero entregar lo que me es demandado?

Casa 8

En la casa 8, esta luna llena nos permite destilar de nuestro pasado y nuestra memoria aquellos componentes que nos nutren y nos hacen bien, y dejar el residuo de lo dañino en el pasado.

Con firmeza y contundencia, poder cortar, ponerle un fin a lo que nos lastima, y alimentar y nutrir lo que nos potencia.

Dejarnos sostener por nuestro pasado requiere esta delicada ecualización entre las diferentes voces de nuestra memoria para lograr encontrar lo que nos potencia y nos nutre, y limitar lo que nos destruye y nos daña.

Desde allí, el sonido que producimos se vuelve más generoso y más nutritivo, a su vez, para otrxs, y somos capaces de sostener con más integridad a aquellas personas con las que nos encontramos en este día.

Casa 9

Con esta luna llena en la casa 9, podemos permitirnos ablandar nuestras concepciones del mundo, permitiéndoles mayor vitalidad y potencia, pero al mismo tiempo sosteniéndonos con firmeza en nuestras convicciones, en nuestra mirada sobre las cosas, en nuestro modo de ver, comprender y, por lo tanto, de relacionarnos con el mundo.

Nuestra fe construye no solo una interioridad, una propia individualidad, sino también un lazo con el otrx, con lxs otrxs. Aquellxs con quienes compartimos nuestra fe son nuestrxs hermanxs. Aquellxs con quienes compartimos nuestro modo de ver el mundo son nuestrxs cómplices, nuestrxs aliadxs.

Casa 10

En la casa 10, esta luna llena nos invita a encontrar la contundencia y la claridad para sostener nuestro lugar en el mundo.

Distinguir los mandatos del deseo y las propias inclinaciones es construir la virtud necesaria para que lo que somos deje de estar recortado y aislado del mundo y pase a integrarse prodigiosamente en lo colectivo, en lo social, en un nosotrxs que de algún modo aloje lo que somos.

Esta luna nos puede traer también un reacomodamiento en el vínculo con nuestra madre, que deje un poco más de espacio al mundo, haciendo retroceder lo que hacemos por ella.

Casa 11

En la casa 11, esta luna llena nos permite finalmente concebir una idea que hace tiempo viene gestándose en nuestro interior.

Toma forma y adquiere consistencia un proyecto que puede abrirnos paso hacia un futuro en donde las cosas circulen de otro modo o sucedan de otra forma.

Nuestrxs amigxs constituyen puntos neurálgicos en una alianza fundamental para llevar a lo concreto aquello que despliega amorosamente nuestra individualidad. La amistad se teje alrededor de las alianzas que posibilitan materializar nuestros sueños, nuestros anhelos, nuestros deseos.

Casa 12

En la casa 12, esta luna llena nos invita a registrar exigencias que nuestro linaje tiene sobre nosotrxs, a darnos cuenta de las rigideces que sostenemos en nuestro propio cuerpo, en nuestra propia individualidad, buscando satisfacer una demanda de nuestra familia.

Construir, en diálogo con nuestra historia y con nuestro presente, estructuras lo suficientemente consistentes como para podernos entregar a la prodigiosa sensación de ser mecidos por la marea es muy diferente a desarmarnos, disolvernos, destruirnos.

Lograr un diálogo equilibrado y armónico entre la firmeza y la blandura, entre la severidad y la amorosidad, nos permite darle consistencia y materialidad a nuestros sueños.

La luna llena tocando tus planetas natales

Luna natal

Cuando la luna llena está en contacto con nuestra Luna natal, abre un período de profunda revisión y maduración de nuestro mundo emocional.

La forma en la que nos damos seguridad nos permite sostenernos en la vida de modos más expansivos cuanto más precisos y concretos son.

Quiero decir, si logro darme lo que me hace falta, puedo abrirme al mundo, a la aventura, a lo desconocido, con mucha mayor plenitud que si gasto enormes cantidades de tiempo y energía en sostenerme a salvo de lo que me amenaza.

Esta luna llena nos obliga a dejar atrás mecanismos que hasta ahora fueron útiles, eficientes, que nos sostuvieron frente a la intemperie, pero que ahora se han convertido en un lastre para el despliegue de nuestra individualidad.

Protegernos con la suficiente precisión nos abre lugar a nutrirnos del mundo en el que amamos caminar.

Sol natal

La luna llena en contacto con nuestro Sol natal nos permite cerrar un ciclo sostenido alrededor de la búsqueda de un resguardo emocional y abrirnos a la aventura de ser quienes somos, desplegando esa individualidad valiosa y enriquecedora hacia afuera, hacia el mundo exterior, hacia lo colectivo y en contacto con nuestra contemporaneidad.

Nos muestra lo que ya no somos, lo que ya no podemos seguir siendo, lo que ya no se sostiene de nuestra identidad, pero al mismo tiempo nos abre una profunda capacidad de construir aquello en lo que podemos convertirnos.

El futuro se abre por el simple hecho de que el pasado ha cerrado su ciclo.

Marte

Cuando la luna llena toca planetas personales se vuelve más intensa y marca sus efectos sobre nuestra vida de un modo más nítido. Con Marte, llevaremos conciencia a nuestros enojos y nos daremos espacios para emprender, para iniciar alguna aventura. Nos invita a indagar en la propia fuerza, observando las retenciones y los autocastigos a esa potencia preciosa de nuestro ser animal.

Mercurio

En contacto con Mercurio, la luna llena nos trae la posibilidad de dejar de evadir ciertas preguntas. Darle espacio a nuestra curiosidad y dejar de engañarnos. Dejar de defendernos con la palabra, y usarla como una forma de abrirnos espacio en el mundo, de integrarnos a él.

Venus

Tocando Venus invita a revisar de qué forma construimos aquello que nos seduce, que nos atrae; la forma en la que seducimos y atraemos. Alguna de nuestras estrategias se vuelve consciente, registramos qué hay detrás de que nos guste (o no logremos que nos guste) determinadas cosas o personas.

Nodo Norte

La luna llena sobre el Nodo Norte nos traerá algún acercamiento a las profundidades de nuestro ser, mostrando con la luz misteriosa de la luna alguna postal de lo que somos en el nivel más profundo de nuestra existencia. Es interesante escuchar con atención nuestros sueños. Es un tránsito que acerca mucho la posibilidad de comprender los aprendizajes que traemos a esta vida y los que tenemos pendientes. Acerca a la conciencia voces profundas de nuestro mundo interior, necesidades de nuestra alma que se pondrán de manifiesto, llegando a la conciencia. Son tránsitos que pueden estar acompañados de crisis y sacudidas fuertes, movimientos en lo profundo de nuestro mar interior que se agita sin que entendamos bien por qué. Nos acercamos a entender algo de lo que necesitamos terminar de conquistar para encontrar ese camino propio en este mundo extraño.

Lilith

La luna llena tocando a Lilith nos acerca algunos contenidos velados de nuestro inconsciente profundo. Un acercamiento visceral, corporal. La posibilidad de registrar la fuerza de nuestro cuerpo deseando acercarse a algo o rechazando algo con mucha potencia. Abre la posibilidad de hacer conscientes compulsiones y repeticiones. Nos acerca un poco al misterioso mundo del cuerpo, de la potencia del cuerpo. Quizás algún secreto que guardamos de nosotres mismes pueda ser revelado en este período, si estamos maduros para acercarnos a lo escondido.

Júpiter natal

La luna llena sobre nuestro Júpiter natal nos permite revisar algunos sentidos que venimos sosteniendo a pesar de que hayan ido perdiendo realidad. Perder, un momento, el rumbo, para encontrar nuevos caminos. Nos habilita también llegar a consumar un saber, una convicción, una fe. La cúspide de un camino revela el horizonte.

Saturno

La luna llena en contacto con Saturno nos abre la posibilidad de registrar los desajustes en los límites que nos estamos dando. Ya sea una falta o un exceso de límites, la luna invita a dejar de sostener ciertas represiones que nos inhiben para darle espacio a una fuerza deseante que nos habita, a través de lograr encauzar lo que somos en lugar de reprimirlo.

Quirón

Los contactos de la luna llena con Quirón nos acercan un poco a lo consciente algún contenido de nuestras heridas más profundas. Poder nombrar algo de lo que nos ha dolido en nuestra historia nos permite ir tramitando, y en esta luna eso se vuelve posible. También abre la posibilidad de dejar de repetir algo de lo que hacemos esperando resolver aquello que no tiene solución.

Neptuno

Una luna llena en contacto con Neptuno natal nos desinfla ilusiones profundas, y muchas veces nos lleva a la desesperanza. Es cierto que a veces perder la esperanza nos permite empezar a encontrar la satisfacción real que necesitamos en nuestras vidas, y dejar de perseguir sueños imposibles que nos frustran repetidamente. También es una ocasión especial para dejar que algo misterioso aparezca en nuestra vida, tome cuerpo y se haga parte de nuestra realidad. La intimidad se abre y nos permite alojar una sensibilidad extraordinaria que eleva la visión mundana de la vida y permite contactar con otras profundidades. El alma nos prepara una sopa, cuida de nuestros cuerpos cansados y nos recuerda el propósito de nuestro cuerpo, lo sagrado que nos habita y las direcciones vitales en las que nuestra verdad se vuelve la verdad del universo.

Urano

Cuando la luna llena hace contacto con nuestro Urano natal, nos lleva a cuestionar un modo de entender el mundo que hasta ahora nos había servido para establecer puentes con la realidad externa, pero que de pronto se revela insuficiente.

La necesidad de actualizar nuestras ideas, de algún modo u otro, nos permite salir de un sesgo emocional con el que establecemos, al mismo tiempo, un contacto con una parte de la realidad y una distancia con otras partes de la realidad.

Esta nueva apertura, que nos permite pensar de otro modo las cosas, nos permite establecer lazos más actuales y vigentes con la sociedad de la que somos parte, con nuestra contemporaneidad.

Algunos planes que hicimos llegan a su fin, ya sea porque se convierten en proyectos y se realizan, como porque registramos su imposible materialización.

Si los paradigmas intelectuales con los que interpretamos la realidad se sostienen más en la fidelidad con nuestro clan, en la memoria colectiva y en un sesgo emocional, esta luna llena nos permitirá dejar atrás algunas de las ideas que sostenemos rígidamente.

Plutón

Cuando la luna llena toca nuestro Plutón natal, abre una ventana de encuentro con la energía de este planeta transpersonal que habitualmente nos resulta extraña y lejana, o al menos distante, extranjera.

Incorporar los principios fundamentales de la potencia plutoniana nos permite reconocer la intensidad de nuestro deseo y, de algún modo, hacerle un lugar en nuestra vida.

En Plutón aparece el poder, y, dentro de eso, esta luna llena puede invitarnos a dejar atrás vínculos de sometimiento que nos aprisionan y nos encarcelan, o a construir una relación más fluida y rica con nuestra propia potencia.

La sexualidad es parte de los temas que trabajaremos durante este ciclo, del mismo modo que se pondrá sobre la mesa nuestro mundo emocional, permitiéndonos navegar en aguas profundas y encontrarnos con otras temperaturas.

escuchá el podcast!

Spotify
YouTube

Kit astrológico para habitar la tierra

Los acontecimientos celestes pueden ser el ruido que enturbia nuestra vida o la melodía que nos permite improvisar. En este podcast semanal voy a intentar describir el cielo para invitarte a mirar de otro modo lo que te pasa.

Si todo sale bien, además del análisis de tránsitos semanales haré algún que otro contenido más imperecedero para acompañarte en los días de la vida.

"Improvisar es unirse al mundo, confundirse con él."

— Deleuze y Guattari.